Una mujer quedó en coma al ser atacada a mazazos en la ciudad bonaerense de General Las Heras por otra que la acusó de haberle arruinado el casamiento al mostrarle a su futuro esposo un video casero con imágenes sexuales suyas, informaron fuentes policiales.
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Según los investigadores, la agresora llamada Silvia Luna estuvo demorada algunas horas en la comisaría local, quedó imputada del delito de "lesiones graves" en perjuicio de Carola Bruzzoni, el cual es excarcelable, y se fue a su casa, donde permanece actualmente bajo "una estricta vigilancia".
"Reaccioné así...le pido disculpas a la familia, al hijo, a su marido, al pueblo", dijo Silvia en declaraciones a la prensa, donde además explicó que todo se desencadenó porque se enteró "que ella tenía planeado" separarla de su novio "mostrando unos videos o cosas por el estilo".
Un jefe policial explicó que Bruzzoni está en coma y permanece actualmente internada en terapia intensiva en el hospital de General Rodríguez, donde fue sometida a tres operaciones debido al hundimiento de cráneo que sufrió.
El episodio ocurrió cuando Carola llegó a su trabajo en el bar "Matute", ubicado en la avenida Chioconi, de la ciudad de General Las Heras, a unos 70 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.
Allí se encontró con su compañera de trabajo llamada Silvia, con quien aparentemente había discutido días atrás porque la acusaba de haberla traicionado con la difusión de un video que la comprometía.
Es que Luna iba a casarse el viernes próximo por civil y el sábado por Iglesia y el video, aparentemente grabado con un teléfono celular, llegó a su futuro marido que, al verlo, desistió del enlace matrimonial, dijo la fuente policial.
"Me quedé sin novio, sin vestido blanco para estrenar, con los anillos en el ropero, me quedé sin mi trabajo, me quedé sin estudio, me quedé sin nada; no tengo entusiasmo por vivir más. Me estaba por casar y me lo arruinaron, lo único que sé es que me arruinaron mi casamiento", dijo Silvia.
Al ser rechazada por su novio, Luna llegó el sábado a trabajar en "Matute" y arremetió en uno de los baños contra su compañera de trabajo, a quien le aplicó un golpe en la cabeza con una maza para aplastar milanesas que había tomado de la cocina, dijo un jefe policial.
Tras la agresión, Luna se retiró del bar y llamó al dueño del lugar, a quien le dijo que renunciaba porque "Carola le había arruinado el casamiento".
Bruzzoni, en tanto, fue acompañada por otros compañeros de trabajo hasta su casa, donde le dijo a su marido que se había peleado con Luna, tras lo cual se descompuso.
El hombre llevó a su mujer al hospital de Las Heras, donde se determinó que tenía hundimiento de cráneo y se ordenó su traslado a General Rodríguez.
Allí se le practicó una tomografía computada en la que se le diagnostican varios coágulos y fue sometida a tres operaciones.
Sergio, el marido de Bruzzoni, contó hoy al un canal de noticias que su esposa "está muy mal, con pocas probabilidades de vida tras haber sido operada tres veces".
Un jefe policial explicó que tras la agresión, la Policía demoró a Luna en su casa de General Las Heras y la llevó a la comisaría, donde el fiscal de instrucción 6 de Mercedes, Guillermo Massaroni, la notificó del inicio de una causa en su contra por el delito de "lesiones graves".
"En un principio se creía que la recuperación de Bruzzoni era buena. De hecho nos habían notificado que había salido muy bien de la primera operación, y por eso el fiscal envió a su casa a Luna", explicó la fuente policial consultada.
Sin embargo, con la complicación en el cuadro de salud de Bruzzoni, el fiscal ordenó a la Policía que mantenga "bajo estricta vigilancia" a la imputada, ante el doble temor de que pueda escapar o que sea víctima de alguna venganza por lo sucedido, dijeron las fuentes.
Un amigo y una compañera de trabajo de ambas mujeres aseguraron que lo llamativo fue que un día antes de que se produjera la agresión, el teléfono celular de Carola apareció desarmado dentro del bar y sin la memoria en la cual, se cree, se hallaba el video en cuestión.
"Tenían una relación de amor y odio, porque eran amigas, salían juntas a comer pero muchas veces discutían y se peleaban. Una vez ya se habían agarrado de los pelos", dijo Miriam, quien también trabaja en el bar "Matute" y fue quien las separó el sábado.
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