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El pro tesorero del gremio, Pablo Moyano, informó que "el conflicto se superó al firmarse un acuerdo con la empresa, donde el punto principal consiste en que la totalidad de los choferes que trabajan para Molinos pasarán a cobrar a partir del primero de febrero cerca de tres mil pesos mensuales".
El dirigente gremial, hijo del titular de la CGT Hugo Moyano, también explicó que otros de los puntos del acuerdo establece "el blanqueo de gran cantidad de choferes que prestan servicios para Molinos".
No obstante, Moyano aclaró que "las empresas de transportes que prestan servicios para Molinos y que no firmen este acuerdo en las próximas 72 horas en ámbito del ministerio de Trabajo, la empresa les rescindirá el contrato aunque garantizará la continuidad laboral de los choferes".
Tras denunciar que empresas como Gargill y Aceitera General Deheza -entre otras cerealeras- tienen trabajadores en negro y bajo el amparo del convenio de Comercio, Noyano adelantó que "mantendremos reuniones para normalizar la situación y si no hay respuestas por los reclamos, no se descartan nuevas medidas de fuerza".
El conflicto entre camioneros y Molinos comenzó el martes con un bloqueo a la entrada y salida de vehículos de la planta de Molinos Río de La Plata en la localidad bonaerense de Chivilcoy en reclamo del reencuadramiento sindical de los choferes y el blanqueo de trabajadores en negro.
Posteriormente, el conflicto se extendió a otras tres plantas de la empresa de la empresa en Tigre (Pcia.de Buenos Aires); Rosario y San Lorenzo, estas dos últimas en la provincia de Santa Fe.
Si bien Molinos Ríos de la Plata no posee una flota de camiones propios ya que terceriza ese servicio en varias empresas de logística, no tuvo más remedio que ir a una negociación con el gremio de Moyano, ya que de extenderse el conflicto ponía en riesgo el acopio y distribución de granos.
En la mañana de ayer Moyano, al reclamar la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación, insistió en su petición de "blanquear a los trabajadores en negro" y que se los "encuadre sindicalmente en camioneros y no como empleados de comercio".
El gremialista amenazó también ayer con extender los bloqueos a todas las plantas cereales en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, argumentando que la mayoría "tiene trabajadores en negro y mal convencionados".
La metodología del bloqueo fue utilizada por el gremio camionero en diversas oportunidades durante los últimos años, lo que le permitió lograr importantes mejoras económicas para sus representados.
La última vez que la aplicaron fue en octubre contra las empresas de aguas, cervezas y gaseosas.
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