Un testigo de identidad reservada aportó información que podría resultar fundamental en la causa que investiga el asesinato de Diego Fernández Lima, el adolescente de 16 años desaparecido el 26 de julio de 1984 y cuyos restos fueron hallados 41 años después en el fondo de la casa de su excompañero de secundaria, Cristian Graf, en el barrio porteño de Coghlan. La audiencia se realizó por videoconferencia bajo juramento de decir la verdad. El declarante se había comunicado previamente con la fiscalía manifestando que “tenía información para aportar de relevancia” respecto al caso de los “huesos enterrados en Coghlan”, y solicitó expresamente resguardar su nombre para “evitar problemas”.
Durante su declaración secreta, la persona rememoró una charla ocurrida casi una década atrás. En aquella oportunidad, un adulto mayor sacó a colación el tema de los “crímenes sin resolver” y les reveló, tanto a él como a un conocido, la existencia de “un HDP que asesinó al compañero de colegio de su hijo”.
El dato crucial es que, a lo largo de aquella velada de agosto de 2017, el señor describió un homicidio planificado y perpetrado por la espalda. Detalló que el hecho había ocurrido 33 años antes, que la víctima había sido acuchillada tras caer en una “trampa” donde usaron a “una minita” como parte del engaño, y que la agresión fatal se ejecutó en un baño para luego ocultar el cadáver en el fondo de una vivienda ubicada “en una avenida relevante” de CABA.
Respecto al por qué del ataque, el hombre expuso que aquel padre decidió eliminar al adolescente porque este le hacía cosas aberrantes a su hijo en el colegio. Además, sumó un dato impactante sobre el destino del padre de la víctima: afirmó que su fallecimiento, caratulado en su momento como un “accidente” en bicicleta, fue en realidad un atentado planificado para silenciarlo.
El nuevo testigo clave del crimen de Diego Fernández Lima: por qué decidió hablar
Al iniciar su exposición ante el equipo del fiscal Martín López Perrando, el testigo contextualizó su revelación: “Esto lo cuento recién ahora por lo que voy a explicar, yo me enteré de lo que pasó como una simple historia, pero ahora lo relaciono con este caso. Fue algo que contó en 2017 Adalberto C. (tengo entendido que falleció creo que en 2022 o 2023) que era el tío de un conocido mío, Ángel S.”.
El declarante y su acompañante se habían trasladado desde el norte argentino hacia la Capital Federal con el objetivo de asistir a una convención de la industria ferretera en Costa Salguero. Durante esa estadía, se alojaron en la vivienda de Adalberto C., tío de su amigo.
Fue en ese domicilio donde, una de las noches, la conversación derivó en el análisis de “casos viejos no resueltos”. En ese contexto, el anfitrión interrumpió para confesar: “Yo se de un caso que me contaron”, y de inmediato sentenció: “Acá hay un hdp que asesinó al compañero de colegio de su hijo”.
Fuentes cercanas a la causa señalaron que el objetivo principal en esta etapa consiste en chequear los datos aportados por el testigo protegido, para lo cual se avanzará con la toma de nuevas declaraciones. Al mismo tiempo, durante este jueves se reactivarán las tareas de excavación en el patio de la propiedad de la familia Graf, buscando hallar más elementos que esclarezcan el hecho.
Esta nueva inspección del terreno fue ordenada luego de que los peritos de Gendarmería Nacional barrieran el jardín con un georradar. El análisis de esas imágenes reveló una serie de anomalías en el suelo, lo que llevó a los especialistas a aconsejar una exploración minuciosa y manual en un sector muy específico de la superficie.