La hermana de la víctima había sido asesinada hace 12 años.
Una mujer de 43 años fue encontrada asesinada, con signos de ahorcamiento, en el comercio donde trabajaba en la ciudad bonaerense de Junín y la principal hipótesis apunta a un homicidio en ocasión de robo, informaron fuentes judiciales.
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Se trata de Sandra Colo, cuya hermana menor, Claudia, fue asesinada hace 12 años también en su lugar de trabajo de dicha ciudad de la zona noroeste de la provincia de Buenos Aires.
Fuentes policiales y judiciales informaron que el crimen de Sandra fue descubierto, en el interior de un pelotero y salón de fiestas, ubicado en la calle Alem al 300, en el centro de Junín.
De acuerdo a los voceros, la mujer era la encargada de ese comercio y fue encontrada asesinada por su propio padre en la cocina del lugar. Es que la mujer no había ido a la casa en la que vivía con sus padres a almorzar, por lo que comenzaron a llamarla por teléfono y nunca respondió.
Ante esta situación, el padre convocó al dueño del pelotero y juntos fueron al local donde descubrieron el crimen. Cuando el personal policial y el fiscal de Instrucción de turno Ángel Quidiello arribaron al local alertados del hallazgo, los forenses constataron que la mujer presentaba un torniquete alrededor del cuello realizado con una soga y un palo de escoba.
Los peritos establecieron que la víctima tenía una herida en la cara y hallaron rastros de sangre en la entrada del local y en la cocina donde estaba el cadáver, por lo que se cree que quien la mató primero la golpeó y luego la estranguló.
Las fuentes precisaron que se detectó el faltante de 650 pesos de dos billeteras que había en el comercio, por lo que el fiscal Quidiello caratuló la causa como "homicidio en ocasión de robo".
En tanto, un jefe policial aclaró que en el lugar se encontraron dos teléfonos celulares, 1.600 pesos destinados al pago del alquiler guardados en un cajón y anillos de oro colocados en dedos de la víctima.
El jefe policial que participa de la investigación consideró que, en principio, esta situación no coincide con la pista del robo. Si bien los allegados a la vícitma precisaron que ella no tenía pareja, un pesquisa consultado señaló que no se descarta la hipótesis un crimen cometido por cuestiones sentimentales.
Por último, esta misma fuente indicó que por el momento no hay ningún elemento que lleve a vincular este crimen con el homicidio de la hermana de la víctima, Claudia Colo (25), cometido el 15 de enero de 2000, en una agencia de seguros de Junín.
En aquella oportunidad, la menor de las Colo fue encontrada estrangulada con un cable y dentro de dos bolsas de consorcio depositadas en el interior de dicha agencia en la que ella trabajaba como secretaria. La víctima, que fue hallada la mañana siguiente por un compañero de trabajo, también presentaba golpes en el cráneo y tenía las manos y pies atados con cables.
Un día después del hallazgo del cuerpo de Claudia, José Luis Correa (46), analista en sistemas que realizaba el mantenimiento informático en la aseguradora, fue detenido en la localidad de San Andrés de Giles y en su poder se hallaron elementos sustraídos de la oficina, entre ellos, las llaves, dinero, cheques y un arma de fuego.
En 2001, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Junín condenó a Correa a prisión perpetua por el delito de "homicidio calificado criminis causa, en concurso real con robo agravado por el uso de arma y portación ilegal de arma de fuego de uso civil".
De acuerdo a la investigación, Correa asesinó a la joven cuando ésta lo descubrió robando en la caja fuerte de la aseguradora y luego embolsó el cadáver para deshacerse de el, aunque por algún motivo desconocido no alcanzó a sacarlo del local.
En prisión, el condenado se recibió de abogado y estudia pisicología, pero las salidas transitorias del penal de La Plata que gozaba fueron suspendidas el año pasado cuando se constató que no concurría a la facultad como él lo declaraba.
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