30 de julio 2004 - 00:00

Ironía: "La villa es lo más seguro"

El párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Merced, de La Horqueta (San Isidro, Buenos Aires), a la que se dirigía el adolescente de 17 años Nicolás Garnil cuando fue secuestrado el domingo, dijo ayer que ese tipo de hechos «son habituales» en la zona, donde «existe una inseguridad absoluta».

El párroco Sergio Beliera confirmó el secuestro del joven cuando se dirigía a la iglesia con su madre y manifestó su temor de que la gente deje de ir a la misa de los domingos porque es de noche y tiene miedo.

«Lo único que falta ahora es que nos coarten la libertad religiosa»
, dijo. «El secuestro fue en circunstancias en que iban a la misa el domingo», explicó el cura a radio «Continental», al asegurar que conoce al chico desde hace tiempo, ya que él y su familia acuden habitualmente a la iglesia y además Nicolás va a un colegio religioso al que él asiste como sacerdote.

• Algo habitual

«Uno ya no sabe qué hacer, estamos en un estado de inseguridad absoluta, para nosotros es algo habitual», añadió el párroco, quien catalogó como «grave» y de «una falta de consideración absoluta» el hecho de que ahora secuestren a chicos adolescentes. Beliera dijo que diariamente se registran secuestros de un día en esa zona, a pesar de que está repleto de controles policiales. «¿Qué es lo que pasa entonces? Hay algo que no cierra», comentó.

El religioso explicó que hay personal de vigilancia privada y policías fuera de turno que hacen controles en todas las esquinas, aunque los secuestros se siguen cometiendo.

«Acá está, además, lleno de oficiales de Gendarmería, la villa La Cava está cercada... Me voy a ir a vivir ahí porque parece que es el lugar más seguro»,
ironizó Beliera.

El cura recordó que hace 14 años estuvo en la ciudad de Medellín y dijo que situaciones iguales a éstas eran las que se vivían allí. «Yo no quiero ver esto acá», concluyó.

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