Los tres detenidos por el asalto en el que el jueves fue baleada una mujer embarazada tras una salidera bancaria en La Plata se negaron a declarar, mientras que el bebé, que nació después de una cesárea de urgencia, continúa en grave estado.
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Fuentes judiciales informaron que por consejo de su defensora oficial, María Vivorelli, el joven y las dos mujeres que están presos por este caso no aceptaron ser interrogados por el fiscal platense Marcelo Romero.
Se trata de Carlos Burgos (18), sindicado como presunto autor del disparo contra Carolina Píparo (34), y de Stella Maris Grizzia (28) y Jenifer López Leguina (19), a quienes se les secuestraron pesos y dólares, presuntamente del robo. "El fiscal tiene ahora 15 días, prorrogables por otros 15, para pedir la prisión preventiva de los tres", detalló la fuente.
Burgos está acusado del delito de "robo calificado por el empleo de arma en concurso real con tentativa de homicidio doblemente calificado por haber sido perpetrado con alevosía y para asegurar los fines del delito precedente" y las mujeres de "encubrimiento agravado".
En tanto que uno de los tres hombres buscados por participar en el hecho se entregó a la policía, informó una fuente policial. Se trata de Luciano López, quien era buscado como la persona que guiaba la moto en la que viajaba Carlos Burgos. López se entregó en la localidad de Dock Sud. Este hombre es concubino de una de las mujeres detenidas, Jennifer López.
Todavía hay dos prófugos: el dueño del vehículo y el hombre que "marcó" a la mujer dentro del banco para que luego la asaltaran motochorros. Este último está en una foto secuestrada en los allanamientos que se hicieron en esta causa y en una imagen captada por las cámaras de seguridad del banco, donde se lo ve en la fila de cajas, algunos metros detrás de la embarazada.
Uno de los buscados es el proveedor de la moto para el hecho, que es concubino de López Leguina. En el requerimiento de detención, el fiscal Romero le pidió al juez César Melazo que, a la hora de expedirse sobre la calificación de alevosía en el hecho, tome en cuenta "la extrema cobardía y el desprecio por dos vidas humanas, quienes se encontraban en franca situación de minusvalía e indefensión".
Sobre la investigación, Melazo explicó que, tras el secuestro de los teléfonos celulares de todos los empleados que estaban el jueves en el banco, "se han bajado los mensajes de texto y se está haciendo el entrecruzamiento con los teléfonoss de los imputados". "Hay que hacer esta ingeniería tecnológica para ver si hay vinculación entre algún funcionario o empleado bancario y la gente de la banda", dijo el juez en declaraciones radiales.
El magistrado también criticó a los bancos en general y sostuvo que es "vergonzoso" que no tengan cámaras o alarmas y le trasladen el riesgo al cliente, a lo que calificó como "despreciar la vida".
"Hay sucursales que no se pueden vender panchos y están habilitadas", se quejó. Carolina, empleada del Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense, concurrió el miércoles a retirar 20.000 dólares para comprar una casa y en el banco Santander Río de La Plata le dijeron que no tenían esa suma y que regresara al día siguiente.
La mujer volvió el jueves, le dieron 10.000 pesos y 10.000 dólares, y cuando se dirigía a su casa de Gonnet, fue sorprendida por dos delincuentes en moto que la golpearon y luego le dispararon, tras lo cual le robaron la cartera con su dinero.
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