Cada quince días, Ricardo Periga, director de la escuela rural N° 48 de Árbol Solo, se sube a la Ford-100 para recorrer más de 250 kilómetros en un trayecto que le demanda 7 horas por el monte bajo de La Pampa, para entregar tareas, computadoras y alimentos a sus estudiantes que, por la pandemia de coronavirus, quedan incluso más alejados de sus clases.
En la Argentina, unas 15.000 escuelas rurales reciben entre 10 y 150 alumnos que, en muchas ocasiones, comparten la sala en un plurigrado donde un docente imparte clases en varios niveles y áreas, según cifras oficiales.
Ricardo Periga es director de una de esas escuelas, que a causa de la pandemia, también está cerrada; y es por eso que, para asistir a sus siete alumnos con materiales didácticos, pero también un bolsón de alimento.
La escuela rural está en Árbol solo, un paraje con escaso números de habitantes en las proximidades, que corresponde al Departamento Chalileo, en el oeste provincial y es el único pueblo de La Pampa que no está incluido en el Censo Nacional como localidad.
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