Miles de fieles se congregaron este domingo en la parroquia Nuestra Señora de Balvanera para celebrar a San Expedito, el patrono de los pedidos urgentes, en una jornada marcada por la devoción, largas filas y pedidos de paz, trabajo y salud en un contexto social atravesado por la incertidumbre.
La jornada comenzó a la medianoche del sábado, con la apertura del templo, y se extendió durante todo el día con un cronograma de misas, bendiciones y oración. Desde temprano, se registraron largas filas y, en las primeras horas de la mañana, los devotos debían esperar más de dos horas para ingresar.
El momento central será la procesión de las 15, encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, en una de las expresiones de fe más convocantes del calendario religioso porteño.
“El día es muy especial para todos nosotros porque vienen miles de peregrinos de todo el país. Este año estamos pidiendo fuerza en la adversidad y paz que sane. En un mundo donde hay tanta discordia, guerra y violencia, los devotos de San Expedito nos pedían la paz”, expresó el párroco Walter Marchetti en diálogo con C5N.
Según la tradición cristiana, San Expedito fue un comandante romano convertido al cristianismo que murió mártir. Su figura quedó asociada a las causas urgentes y a las decisiones que no admiten demora, motivo por el cual cada 19 de abril miles de fieles se acercan a agradecer o pedir ayuda inmediata.
Los pedidos de los fieles a San Expedito
Entre los peregrinos, las historias se repiten con matices personales pero con un hilo común: la fe y la necesidad. “Primera vez que venimos. Somos de Concordia. Venimos a dar gracias a Dios”, contó un hombre llegado desde Entre Ríos.
“Todos los años vengo a dar gracias. En esta oportunidad vengo a agradecer por la salud de mi esposo y de mis hijos y a pedir por la salud de mi nietito que viene en camino”, relató una mujer emocionada a C5N.
Otros pedidos apuntaron a lo colectivo: “Venimos a pedir por paz y trabajo para todos”, dijo otra peregrina. También hubo espacio para los agradecimientos personales: “Vengo a agradecer porque mi hijo está mejor”, señaló una mujer de Campana, mientras que otro devoto resumió: “Estoy agradeciendo a San Expedito por la salud y el trabajo mío y de mi familia”.
La parroquia permanecerá abierta durante toda la jornada, en una celebración que combina devoción popular, promesas cumplidas y pedidos urgentes. Una vez más, San Expedito convoca multitudes en el corazón de la ciudad.
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