Un interno de la cárcel de Almafuerte, ubicada en la localidad mendocina de Cacheuta, fue asesinado en medio de un violento motín que se prolongó por más de seis horas.
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La rebelión, durante la cual seis guardiacárceles fueron tomados como rehén, comenzó alrededor de las 7:00 y finalizó a las 13:30 cuando la situación volvió a ser controlada por las autoridades.
El deceso del recluso -un condenado a 18 años de prisión por violaciones- se produjo mientras los internos del pabellón 3 del penal mantenían como rehén a un guardia penitenciario, tras haber liberado a otros cuatro agentes.
El motín se habría originado por la intención de tres reclusos, dos de ellas con penas de cinco años de prisión y un tercero con sentencia a cumplir hasta el año 2035, de exigir ser trasladados a la cárcel de Boulogne Sur Mer, también en Mendoza.
El penal Almafuerte, ubicado en Campo Cacheuta, tiene una capacidad operativa de 650 internos, aunque aloja a 938, mientras que 266 penitenciarios se dedican a tareas de seguridad, según informó un diario local.
El penal fue inaugurado en 2007 y desde su creación es el primer motín que se registra.
Todo se inició cuando un preso simuló tener convulsiones y junto con sus compañeros de celda, aprovechó la situación para reducir a varios guardias.
En ese momento se originó el motín en el cual fue asesinado a puñaladas el interno Darío González, aparentemente en un ajuste de cuentas llevado a cabo por otro recluso.
El ministro de Gobierno de Mendoza, Mario Adaro, descartó que el motín haya obedecido a un intento de fuga, al señalar que del penal ubicado en el pedemonte mendocino, "no se puede escapar nadie".
Mientras aún se desarrollaba el motín y actuaban entre otros efectivos, los del grupo especial de la Policía local, los familiares de los presos de los demás pabellones, que se mantuvieron en calma durante la mañana, ya habían comenzado a cumplir el horario de visita.
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