La NASA lanzó el martes su primera misión al planeta Mercurio en una generación, con la que los científicos esperan acabar con gran parte del misterio que rodea al pequeño planeta más cercano al Sol.
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La nave espacial MESSENGER (acrónimo de Superficie, Ambiente Espacial, Geoquímica y Alineación de Mercurio en inglés), lanzada en un cohete Delta 2 de Boeing, resplandeció en el cielo nocturno de Cabo Cañaveral, Florida, mientras comenzaba la misión de 427 millones de dólares.
Entre las preguntas que los científicos esperan contestar está si Mercurio, apenas un poco mayor que la Luna, tuvo en el pasado el tamaño de la Tierra pero perdió su manto rocoso por una colisión catastrófica o por una lenta acción de los vientos solares.
Los científicos también creen que allí podría haber agua helada atrapada en el sombrío interior de cráteres en los polos del planeta, nunca expuestos a la luz solar que crea una diferencia de casi 600 grados centígrados entre las temperaturas diurnas y nocturnas en el planeta.
"Los planetas interiores (Mercurio, Venus, Tierra y Marte) se formaron del disco de gas y polvo cósmico, la nebulosa solar, que rodeaba nuestro joven Sol. Se formaron por los mismos procesos, se formaron al mismo tiempo, (pero) sus resultados fueron extremadamente diferentes. Y Mercurio es el más extremo de estos cuatro planetas", dijo Sean Solomon, científico principal de la misión.
El MESSENGER llegará a Mercurio tras una travesía de siete años a través del sistema solar que le llevará 15 veces alrededor del Sol, pasando cerca de la Tierra una vez, de Venus dos y del propio Mercurio tres veces.
Cada paso planetario funcionará como un tirón gravitacional para desacelerar la velocidad del MESSENGER para que al final pueda entrar en la órbita de Mercurio para un estudio de un año de duración.
La única otra mirada tan cercana que los planetólogos han tenido de Mercurio se produjo a mediados de los setenta cuando la nave Mariner 10 de la NASA hizo tres vuelos a su alrededor, fotografiando alrededor del 45 por ciento del planeta y descubriendo que tiene un fuerte campo magnético, una indicación, según los científicos, de que Mercurio está compuesto en sus dos terceras partes de hierro.
Un tiempo tormentoso vinculado con la tormenta tropical Alex, la mismo que causó un aplazamiento del lanzamiento el lunes, siguió en la zona de lanzamiento de Cabo Cañaveral durante gran parte del día anterior al inicio de la misión.
Sin embargo, el sistema tormentoso se trasladó al norte alrededor de una hora antes del lanzamiento, justo cuando los meteorólogos habían previsto, dijo la NASA.
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