Washington (EFE) - La sonda Voyager de la NASA ha llegado a la frontera final del sistema solar y se dispone a entrar en una zona donde termina la influencia del Sol y se desatan inmensas tormentas magnéticas, anunció ayer la NASA. La nave de exploración que partió de Cabo Cañaveral (Florida) hace 27 años «ha ingresado en la última vuelta de su carrera hacia los extremos del espacio interestelar», dijo Edward Stone, científico del proyecto en el Instituto Tecnológico de California. Hace un año, el equipo científico anunció que los magnetómetros de la sonda habían comenzado a enviar datos que revelaban fenómenos nunca antes percibidos en los 26 años de la misión. Según un comunicado del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), los científicos determinaron que el Voyager se acercaba a una extraña región del espacio que llamaron «la zona final».
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En esa última frontera del sistema solar, el torrente de partículas con carga eléctrica reduce su velocidad como resultado de la presión de los gases que rodean las estrellas y se hace más denso y candente. «Las observaciones del Voyager en los últimos años muestran que la zona final es mucho más complicada de lo que se creía», manifestó Eric Christian, miembro del grupo de investigadores del sistema solar de la NASA. Informate más
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