Con una larga lista de reclamos que va desde el rechazo a la libertad de María Julia Alsogaray hasta el repudio a las leyes secretas, Juan Carlos Blumberg ajustaba anoche los últimos detalles de la movilización a la que convocó para este jueves al Palacio de Justicia en la plaza Lavalle.
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Advertidos de la capacidad de convocatoria que ha demostrado siempre, desde el gobierno ya salieron ayer a afirmar que la movilización anunciada cuenta con el apoyo oficial. Una forma de cabalgar una manifestación que en principio resultará opositora a la gestión -o falta de ella-, del gobierno. Dijo el ministro del Interior, Aníbal Fernández, que no sólo se acompañará la manifestación del jueves, sino que «si Blumberg hace propuestas para lograr soluciones, entonces las tomaremos». Con su peculiar lenguaje, el Fernández bonaerense dijo que «el gobierno no mete la cabeza en un agujero», afirmando que «no acompañarlos sería quitarles valor a expresiones populares», a las que las autoridades tienen «la obligación de prestar atención».
La Fundación Axel Blumberg ratificó ayer que la protesta, programada para las 19, tiene por objetivo también repudiar «la libertad de Omar Chabán y de los asesinos de José Luis Cabezas», concedidas por la Justicia. La amplia movilización reclamará, además, por «la impunidad en la causa AMIA y Embajada de Israel», y cuestionará «la prescripción de las causas de Marcela Iglesias, la niña que murió en el Paseo de la Infanta; y Nair Mostafá, violada y asesinada en Tres Arroyos».
La diversidad de los casos comprende prácticamente todos los hechos que han conmocionado a la opinión pública, y que en el imaginario popular se han convertido en casos paradigmáticos de ineficacia judicial o, en el peor diagnóstico, de impunidad.
• Leyes secretas
El texto de la convocatoria reza también que las leyes secretas, recientemente apeladas por el gobierno y el Congreso ante la decisión de una jueza de declararlas inconstitucionales, «amparan sobresueldos y constituyen la caja negra de la política». Al mismo tiempo se pide «el castigo de los que violan las leyes, sean aquellos que empuñan armas, o aquellos ladrones de guante blanco, incluyendo funcionarios públicos, jueces y policías», dispara con dureza el documento.
La Fundación Axel Blumberg, fundada por el empresario en memoria de su hijo asesinado por una banda de secuestradores, advirtió también sobre la necesidad de que se respete «la independencia de los poderes del Estado y de las normas establecidas por la Constitución nacional».
Consultados anoche, precisaron que fue extendido el reclamo, pidiendo también «el castigo a él o los asesinos de María Marta García Belsunce, de Natalia Melmann y de tantos otros crímenes impunes».
Uno de los aspectos a los que anoche se prestaba atención era a la seguridad con la que querían rodear el acto. «Uno nunca sabe cómo pueden reaccionar los sectores afectados», admitió uno de los responsables del sector, de absoluta confianza de Blumberg, seguros de que el jueves va a ser multitudinaria la concurrencia a la enorme plaza Lavalle.
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