Un productor agropecuario asesinó ayer a balazos a su esposa en la localidad bonaerense de Pigüé, al parecer por motivos pasionales, y tras el crimen se suicidó de un escopetazo cerca de un campo de su propiedad, informaron fuentes judiciales y policiales.
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El cadáver del hombre identificado como Marcos Martín Ventoza, de 40 años y nacionalidad española, fue hallado pasadas las 17:00 con un disparo en la cabeza a la vera de un arroyo, cerca de un establecimiento agropecuario en el partido de Saavedra.
Ventoza era buscado intensamente por la policía ya que había sido la última persona que mantuvo contacto con su mujer identificada como Verónica Ferrer, de 38 años y también española, hallada asesinada esta mañana de tres balazos en su casa de Pigüé.
Un vocero de la Unidad Funcional de Investigaciones y Delitos Complejos de Bahía Blanca a cargo del fiscal Gustavo Zorzano informó que "a la vera de un arroyo los policías encontraron al productor muerto con un disparo en la cabeza".
"En el lugar además los efectivos hallaron la camioneta de Ventoza y secuestraron una escopeta recortada con la cual se suicidó y una pistola calibre nueve milímetros, al parecer la utilizada para asesinar a su esposa", agregó la fuente.
El hecho comenzó pasadas las 10:00 cuando vecinos escucharon varios disparos que provenían del interior de la vivienda ubicada en Pellegrini 755 de Pigüe, a 132 kilómetros al norte de Bahía Blanca, donde vivía Verónica Ferrer.
Tras el alerta de los vecinos, se hicieron presentes en el lugar efectivos de la seccional local, quienes observaron por una ventana que había una mujer en el piso y que en el picaporte de la puerta de acceso había manchas de sangre.
Luego de ingresar a la vivienda tras forzar una ventana los policías determinaron que se trataba de Ferrer, quien presentaba tres impactos de bala, dos en la cabeza y otro en el tórax, que fueron efectuados a quemarropa, según determinó luego la autopsia.
"En el lugar los detectives hallaron cuatro proyectiles de una pistola calibre nueve milímetros, tres de los cuales impactaron en la mujer y el restante rebotó en una pared de la casa que habitaba la víctima junto a su esposo y cuatro hijos de entre 8 y 16 años", señaló el pesquisa.
Tras el hallazgo, llegaron a la escena del crimen integrantes de la Unidad de Delitos Complejos de Bahía Blanca, de la comisaría local, de la Delegación Departamental de Investigaciones de Bahía Blanca y Coronel Suárez y peritos de la Policía Científica.
Después de escuchar el testimonio de varios vecinos y allegados a la mujer, los investigadores barajaron como la principal hipótesis que el móvil del hecho fue pasional.
Por tal motivo el fiscal Zorzano ordenó un vasto operativo de rastrillaje en búsqueda del marido de la víctima, ya que según los testigos fue la última persona que estuvo en la casa del hecho.
"Según los primeros testimonios aportados a la causa, el matrimonio había mantenido una fuerte discusión en el interior de la vivienda en las últimas horas", agregó el vocero.
Los investigadores además determinaron que Ventoza, quien según testigos estaba en muy buena posición económica y tenía varias armas en su poder, salió de su casa poco antes del hallazgo del cadáver de su mujer y abordó su camioneta Toyota doble cabina.
Para los pesquisas, tras asesinar a su esposa y al notar que era buscado por la policía, Ventoza, se vio cercado por la policía por lo que escapó a un campo aledaño a uno de su propiedad, donde a la vera de un arroyo tomó la escopeta recortada y se suicidó.
En el lugar se hicieron presentes efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones de Coronel Suárez y de Bahía Blanca como así también una unidad de la Policía Científica, denominada "Escena del Crimen".
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