Londres (AFP) - El tendón de un muslo fue trasplantado bajo los párpados, reemplazando así los músculos defectuosos que le impedían abrir los ojos a un niño de cinco años, según explicó ayer el cirujano del hospital londinense donde se realizó la exitosa operación. Los músculos de Dominic Head eran tan débiles que prácticamente no podía abrir sus ojos, salvo si inclinaba la cabeza hacia atrás. El niño nació con una malformación congénita que se conoce como síndrome alcohólico fetal.
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