El exbaterista de Callejeros Eduardo Vázquez habría actuado en el crimen de su mujer, Wanda Taddei, bajo un stress postraumático, una "oscuridad" que le recordó la tragedia de República Cromañón, que lo tuvo como uno de sus protagonistas, y en la que murieron 194 jóvenes durante un recital de la banda.
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También fue presa de una "ira que creció a cada paso del incidente y remató súbitamente, por una causa impuesta al sujeto, en el miedo, en el pánico, empujando desordenadamente al yo a la liberación catártica de la carga tensional".
Así surge de los fundamentos que dio a conocer el Tribunal Oral Criminal 20 en unas 220 fojas por las cuales condenó a Vázquez a 18 años de prisión por el homicidio de su Wanda Taddei, y el cual consideró la atenuante de emoción violenta en el caso que tuvo lugar en febrero de 2010.
"Aunque lejos estemos de recaer en un indebido enjuiciamiento de la víctima del hecho, es incontrastable que, del análisis conjugado de los cuatro testimonios precedentemente evocados (médicos, ndr), emerge Eduardo Vásquez como un sujeto aquejado de un importante "stress" postraumático, con algunos rasgos fóbicos, como el miedo a la oscuridad y el de experimentar pérdidas, impulsivo pero no violento".
Los jueces Pablo Laufer, Patricia Mallo y Luis Niño explicaron que la emoción violenta "produce un desajuste a favor de los elementos expresivos que, a su vez, potencializan la experiencia emotiva mediante una acción de rebote", y "quedamos a merced de los impulsos y de los automatismos".
Tras conocer los fundamentos, el querellante Leonardo Rombola consideró que "hay una errónea aplicación del derecho en referencia al atenuante y vamos a interponer recurso casatorio" (apelar ante el tribunal de Casación).
"La emoción violenta es un ímpetu del ánimo o conmoción del mismo que surge espontáneamente y dura escaso tiempo", consideró el abogado. "Los fundamentos de la sentencia hacen referencia al stress postraumático de Cromañón, rasgo de personalidad impulsiva que en nada hace al elemento psicológico y normativo de la emoción violenta", añadió.
Los jueces valoraron los testimonios de peritos médicos que establecieron "la existencia de esa anomalía psíquica" en Vázquez, de quien dieron cuenta de un "carácter impulsivo pero no violento del acusado".
En la extensa resolución, el Tribunal también tuvo otro elemento que influyó en Vázquez, como lo son unos veintisiete llamados en menos de cuatro horas hechos por Wanda, quien intentaba convencer a su pareja para que retorne temprano a su domicilio, el motivo de la discusión que derivó en el final trágico.
"Sí hubo discusión, hubo pelea y después, hubo oscuridad. Una oscuridad vívidamente rememorada por Vásquez durante la inspección domiciliaria e incorporada a su relato ante esta sede como el hecho inmediatamente anterior al tramo en que ingresó en la escena la botella conteniendo alcohol", remarcó el Tribunal.
En Vázquez "se fue gestando una ira que creció a cada paso del incidente y remató súbitamente, por una causa impuesta al sujeto, en el miedo, en el pánico, empujando desordenadamente al yo a la liberación catártica de la carga tensional".
"Como anotamos en parágrafos anteriores, al desencadenarse eventos como los aquí reconstruidos, "el suceso es tan rápido que, cuando queremos reaccionar, el hecho se ha consumado", concluyeron. Vázquez se encuentra preso en Ezeiza y en los próximos días no sólo la querella, sino se prevé que también apelen el fiscal de juicio Oscar Ciruzzi y el defensor Eduardo Guarna.
El hecho tuvo lugar el 10 de febrero de 2010 en la vivienda de la calle Pizarro 7083, de Mataderos, en la cual según Vázquez todo fue a raíz de un accidente tras una discusión con su pareja.
El músico siempre sostuvo que se trató de un accidente, que tras una discusión en la que ambos zamarrearon una botella de alcohol fino, que ambos terminaron salpicados con esa sustancia, y que cuando él prendió un cigarrillo se prendió fuego.
Luego de ello -según Vázquez- Wanda intentó ayudarlo apagándolo y allí fue cuando las llamas se apoderaron de ella. Para la familia y la Justicia él la rocio con alcohol y la prendió fuego provocándole quemaduras en el 70 por ciento de su cuerpo.
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