La policía rosarina difundió ayer un identikit de una adolescente de entre 15 y 16 años, que hasta el momento aparece como la única sospechosa de haber robado a una beba de un hospital público.
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La pista que siguen los investigadores en torno al robo de la pequeña, de apenas una semana de vida, se basa en que a la hora en que se cometió la sustracción, varios testigos señalaron que una adolescente había sido vista en inmediaciones de la sala cinco de neonatología del Hospital del Centenario.
El robo de la pequeña ocurrió en la noche del miércoles, en momentos en que la madre de la niña había salido a comprar pañales.
La chiquita estaba internada en la sala de neonatología del citado hospital, debido a que había nacido con poco peso (2,300 kilos) y padecía de ictericia, una enfermedad relacionada con el nivel de la bilirrubina, que provoca un color amarillento en las criaturas.
Las investigaciones de la policía local dieron como resultado que a la hora en que se produjo el robo de la beba, una joven de 16 años fue vista merodeando la sala de neonatología, y se sospecha que ella logró aprovechar una distracción y la falta de la madre de la pequeña, para llevársela a bordo de una moto, acompañada por un hombre.
Con el identikit que pudo confeccionar la policía, a través de los testimonios de testigos, se pudo determinar que la chica de 16 años era de contextura mediana, con pelo negro lacio, ojos oscuros y tez trigueña.
No obstante, la policía no descarta ninguna línea de investigación en torno a la búsqueda de la menor.
En ese sentido, el jefe de la seccional séptima de Rosario, comisario Daniel Cabrera, confirmó que se manejan "todas las hipótesis" ya que "no se pueden descartar ni siquiera las más insólitas".
Cabrera, que está a cargo de la investigación, incluyó a la supuesta responsabilidad de la madre como una "de las tantas posibilidades" analizadas, aunque aclaró que ésa "por ahora no tiene más fuerza que las otras".
"Seguimos con las medidas investigativas de acuerdo a lo que nos dicta el juzgado, ahora estamos tomando declaraciones y buscando a los hermanos de la madre, que son diez y sólo dos están en Rosario, el resto vive en Córdoba y otras provincias", indicó el jefe policial en declaraciones periodísticas.
Por su parte, el jefe de la Zona VIII de Salud de la provincia de Santa Fe, Miguel Rabbia, confirmó que ya se instruyó un sumario administrativo a todo el personal de la sala 5 y a las autoridades del hospital.
Además, el funcionario santafesino descartó que hayan fallado los controles de la seguridad del centro de salud.
"Personalmente estamos acá para recabar algunos datos más y ver qué cuestiones podemos aportar para la causa, lo que conocemos se ha difundido a través de los medios y el resto de las cosas está en etapa investigativa policial y judicial", aclaró Rabbia.
Asimismo, aclaró que "hay cuestiones que están en el marco de la investigación y no sería bueno aportar versiones cargadas de subjetividad".
"Este es un hecho inédito y no pensábamos que iba a ocurrir en un hospital público, no me consta que hayan fallado los controles ya que cuando visito los efectores de salud y las salas de internación no entra ni sale cualquiera", indicó.
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