Peritos y antropólogos de Salta lograron reconstruir el rostro del cadáver de una mujer que fue hallado en la localidad salteña de Cafayate en abril último, con el fin de poder identificar a quién corresponden esos restos.
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El trabajo de "aproximación facial forense" fue recibido por el juez de Instrucción Formal de Quinta Nominación de Salta, Pablo Arancibia, luego del peritaje efectuado por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) del Ministerio Público.
Fuentes del Poder Judicial salteño detallaron que el magistrado había solicitado la realización de la pericia en la causa "homicidio en perjuicio de NN. Restos humanos hallados en la localidad de Cafayate el 19/04/12".
La labor fue realizada por un equipo integrado por la perito del CIF Paola Geipel; los técnicos de Criminalística de la Policía, Pablo Farfán y Maximiliano Bermúdez; y la antropóloga María Etelvina Díaz, del Museo de Antropología de Salta.
Para realizar el trabajo, los peritos utilizaron la cabeza de la mujer y contaron con fotografías del cráneo y el informe producido por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Este último había determinado que los restos óseos correspondían a una mujer con una edad estimada de entre 27 y 37 años y una estatura aproximada de entre 1,58 y 1,68 metros, de lateralidad posiblemente diestra. Con estos datos respecto de sexo y talla, se realizó la ubicación y medición de los puntos craneométricos principales.
Asimismo, se tomaron en cuenta los datos respecto del cabello, de longitud de entre 9,4 a 10,2 centímetros, grosor delgado, ondulado con ondas suaves y ligeras y color castaño oscuro, teñido de rubio, con decoloración previa.
Luego de considerar distintos aspectos del cráneo, se hizo una reconstrucción bidimensional, para lo cual se tomaron fotografías del cráneo de distintos ángulos y luego se confeccionaron dibujos del rostro en base al retrato antropológico previo.
En una cuarta fase, se realizó la reconstrucción escultórica del rostro, para lo cual se confeccionaron tres prototipos en yeso, y posteriormente se comprobaron las medidas de los prototipos obtenidos con el cráneo original para certificar su exactitud.
Seguidamente, se colocaron los globos oculares y luego lonjas de arcilla, respetando los grosores de acuerdo a los marcadores previamente fijados. En el paso siguiente, se efectuó el modelado en arcilla siguiendo los patrones del retrato antropológico y en base a la reconstrucción bidimensional.
Una vez logrado esto, se aplicó pintura de color piel a la escultura y luego se le colocaron pelucas de cabello natural de un largo medio estimativo y se le tomaron fotografías con las distintas caracterizaciones.
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