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El patovica concurrió a la Comisaría 9ª de Barrio Parque Calchaquí, acompañado por uno de los dueños del boliche Harem, donde el domingo a la madrugada cuatro hombres golpearon brutalmente en la vereda a Pablo Espíndola, quien sufrió doble fractura de cráneo.
«Mi hijo está muy grave porque tiene dos fracturas de cráneo y coágulos en el cerebro, se puede esperar lo peor. Estamos esperando al neurólogo que lo va a operar», explicó ayer Enrique Espíndola, padre del joven, en la puerta de la clínica Loiácono, de Belgrano. El padre de Pablo Espíndola detalló que su hijo está en coma farmacológico, con respirador artificial, por lo que se aguarda su evolución.
En tanto, para esta jornada se espera la declaración de dos testigos que, según los abogados de la familia Espíndola, presenciaron el ataque y habrían reconocido a los agresores como los patovicas del boliche. Un tercer testigo, que es amigo de la víctima, ya declaró en sede policial y se aguarda su presentación ante el fiscal de Quilmes a cargo de la pesquisa, Carlos Aversa.
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