Las compañeras de estudio de Fernanda leyeron ayer una carta que contenía un crítico llamado a las autoridades para que «cambien las leyes y no dejen en libertad a los delincuentes». Además, se organizó una marcha a los tribunales federales de Paraná para reclamar que se aceleren los tiempos en la investigación por el secuestro de Fernanda.
El testigo considerado clave en el caso del secuestro de la niña de 13 años Fernanda Aguirre, que es el sobrino del principal sospechoso, declaró ayer que presenció el momento en que su tío capturó a la niña y dijo que fue cuando ésta le hizo un gesto grosero tras recibir unos piropos subidos de tono mientras caminaba por una calle de la localidad entrerriana de San Benito. «Vamos a ver si hacés la misma cara cuando pases de vuelta», le advirtió en voz baja el hombre, identificado como Miguel Angel Lencina, a la niña que caminaba desde su casa hasta la florería de sus padres, cerca del cementerio de la ciudad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según el relato que el sobrino de Lencina, de 15 años, realizó a los investigadores, tras ese episodio, cuando la chica volvió a pasar frente a ellos de regreso a su casa, su tío saltó, la tomó del cuello y la arrastró hasta un campo que el lunes rastrilló la Policía sin éxito.
Siempre sobre la base de los dichos del testigo, su tío le dio 10 pesos y le dijo que se alejara del lugar, por lo que lo último que alcanzó a escuchar era que le preguntaba a Fernanda cómo se llamaba, si tenía dinero y si en su casa había teléfono.
En su relato, el sobrino de Lencina se refirió concretamente a lo ocurrido la tarde del domingo 25 de julio último, cuando Fernanda fue capturada y su tío gozaba de un permiso judicial para permanecer fuera de prisión, a pesar de estar cumpliendo una pena de 20 años de cárcel por dos asesinatos. Las compañeras de estudio de Fernanda leyeron ayer una carta que contenía un crítico llamado a las autoridades para que «cambien las leyes y no dejen en libertad a los delincuentes». Además, se organizó una marcha a los tribunales federales de Paraná para reclamar que se aceleren los tiempos en la investigación por el secuestro de Fernanda.
Con esos dichos, el móvil de la desaparición de la chica de 13 años se aleja de las hipótesis del secuestro por error y del extorsivo, que se barajaron durante la pesquisa.
Fernanda, según el sobrino de Lencina, no fue la única en sufrir el acoso de su tío esa misma tarde. El adolescente recordó que instantes antes otra chica que caminaba por la zona también recibió palabras obscenas por parte de Lencina, aunque siguió caminando sin responderle.
Los datos aportados por el testigo orientaron a la Policía a profundizar la búsqueda de la chica en un campo situado a unos tres kilómetros al sur de San Benito, aunque lo único que se halló fue un cartón con manchas que podrían ser de sangre, que ahora es analizado por los peritos.
En tanto, el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, presentó ayer en los tribunales de Paraná un pedido de enjuiciamiento para dos magistrados de Ejecución de Penas de Paraná, los jueces Miguel Angel Retamoso y Daniel Malatesta, que otorgaron libertades transitorias a Miguel Angel Lencina, a pesar de estar condenado a 20 años de cárcel, por cometer dos crímenes. Ayer, en tanto, la búsqueda estaba circunscripta a un arroyo que pasa cerca del cementerio de San Benito y llega a una laguna del parque municipal de esa ciudad.
Dejá tu comentario