El ingenio criollo, que mantiene activo a un ejército de vendedores y «buscas», que reaccionó tarde en la primera movilización de Juan Carlos Blumberg -su masividad sorprendió a todos-, en esta ocasión se preparó y hasta lanzó un nuevo producto: los portavelas.
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Como la convocatoria por Axel permitió, como todo símbolo, las velas y las banderas, el mercado callejero se anticipó a la demanda y ayer, por 50 centavos o hasta 1 peso, pusieron a la venta conos de cartón para apoyar la vela, protegerla del viento y además evitar el riesgo de quemarse con la cera derramada.
También, con las velas, se hizo negocio. Aparecieron vendedores ofreciéndolas por 50 centavos, 1 peso o, en algunos casos, «a voluntad». Compartieron el territorio con quienes ofrecían banderas argentinas, a partir de 5 pesos, las únicas permitidas por Blumberg.
Claro que no estuvieron solos: entre la multitud, en una postal clásica de cada movilización masiva, naufragaban otros vendedores voceando su oferta: garrapiñadas, sándwiches, gaseosas y agua.
Menos retiduable fue para los persistentes militantes del Partido Obrero, que acechaban a los marchantes ofreciéndoles «Prensa Obrera», su «house organ».
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