Dieciséis personas, la mayoría con principio de asfixia o crisis nerviosa, de las cuales diez bomberos voluntarios, fueron afectadas por un incendio de gran magnitud que destruyó una fábrica de colchones en Avellaneda y causó alarma en la población, que debió evacuar sus viviendas.
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El siniestro fue combatido por más de 20 dotaciones de bomberos se inició en la fábrica de colchones Simmons situada en Heredia 626, Gerli, muy cerca del shopping Alto Avellaneda y lindera al barrio Agüero.
Las llamas fueron controladas tras casi dos horas de trabajo, pero los bomberos no pudieron evitar que la fábrica quedara totalmente destruida. Los vecinos dieron el alerta a los bomberos al percibir el humo en sus hogares y rápidamente se dio la orden de evacuación de todas las manzanas linderas, ya que es una zona densamente poblada.
En este aspecto, muchos jóvenes abandonaron sus hogares al ver el tenor de la llamas, pero los propietarios de más edad no quisieron hacerlo pese a que los bomberos les aseguraban que había peligro de derrumbe de la medianera que lindaba con la fábrica.
Los primeros que reaccionaron fueron los vecinos del barrio Agüero, cuyas casas precarias se ubican en el fondo de la fábrica, quienes sacaban agua en baldes a través de un pasamanos por el temor de que las llamas afecten a sus viviendas.
La fábrica, a unas cuadras también de los estadios de Independiente y de Racing, tiene unos 120 empleados que salieron antes de que la llamas se propagaran por todo el predio.
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