Unas tres mil personas tuvieron que ser evacuadas en las provincias de Chaco y Corrientes por la crecida que registró el río Paraná, a raíz de las fuertes lluvias registradas en la zona norte de la cuenca.
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En la ciudad de Corrientes, la crecida superó los siete metros de altura, mientras que en la localidad correntina de Paso de la Patria debieron evacuar de emergencia un barrio debido a que una de las defensas dispuestas para contener el agua del río cedió y se inundaron las viviendas.
En Paso de la Patria, ubicada a unos 38 kilómetros de la capital provincial, unas 100 casas de turistas ubicadas a la vera del río Paraná quedaron cubiertas con uno a dos metros de agua.
Allí, el río llegó a su pico máximo, 7,46 a las 14:00, aunque las autoridades locales aseguran que la crecida tiende a bajar. Según informaron, la creciente del Paraná viene de Brasil, y afectó a los ríos Iguazú y Andrecito.
Al respecto, precisaron que el río Andrecito bajó este lunes 4,6 metros, mientras que el río Iguazú se estacionó en 4,20 metros.
Turistas del Chaco, Corrientes y de la región llegaron hasta el lugar para tomar dimensión de cómo el agua puede afectar a sus localidades.
En la ciudad de Corrientes, el barrio Caridi fue uno de los más afectados por la crecida del río, con al menos 30 familias, mientras que en la localidad correntina de Itatí también hubo afectados por las inundaciones.
Por su parte, el director de Defensa Civil de la provincia, Eulogio Márquez, en declaraciones a Radio Sudamericana, advirtió que en las próximas horas la situación "puede ser crítica en las costas correntinas del Río Paraná".
Márquez estimó que recién a fines de julio la situación podría normalizarse por completo, aunque advirtió que se espera que, después de alcanzar su pico máximo, "la crecida se estacione", a pesar de que persisten lluvias en los estados de Santa Catarina y San Pablo, en Brasil.
Asimismo, informó que hasta el momento eran 160 las familias que debieron dejar sus hogares a las orillas del Paraná.
La situación es aún más preocupante en Chaco, donde entre 1.700 y 1.800 personas debieron ser evacuadas en distintas ciudades, por las crecidas de los ríos Paraná y Barranqueras.
Unas 400 personas trabajaban para paliar la emergencia y esta mañana, el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, inició una recorrida por las zonas de desastre.
María Cristina Magnano, titular de la Administración Provincial del Agua (APA) de Chaco, dijo que se estima que la crecida "se extenderá más días", ya que "sorprende" el comportamiento del Iguazú, afluente del Paraná, que no bajó su nivel rápidamente después de incrementarse su cauce, como lo hace habitualmente.
En tanto, en ciudades de Santa Fe y Entre Ríos comenzaron a tomarse medidas preventivas. En Rosario, el titular de Defensa Civil municipal, Raúl Rainone, dijo que se espera una fuerte crecida para dentro de 15 días, por lo que el agua llegaría a los 5,65 metros.
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