8 de noviembre 2001 - 00:00

Armas: Menem defendió decretos, pero negó delitos

Carlos Menem, a bordo del helicóptero que lo transportó desde los Tribunales hasta la quinta de Don Torcuato.
Carlos Menem, a bordo del helicóptero que lo transportó desde los Tribunales hasta la quinta de Don Torcuato.
Carlos Menem se consideró ayer responsable legal de la firma de los decretos que posibilitaron la venta, pero no aceptó responsabilidades penales en el supuesto contrabando por haber vendido armas a Croacia y a Ecuador. El ex presidente justificó su posición al sostener que «no era su función -como la de cualquier otro jefe de Estado- auditar los decretos que le llegan a su firma cuando se han cumplido todos los pasos legales para ello y ya venían con la firma de todos los ministros que correspondía, además del visado del secretario de Legal y Técnica de la Presidencia que tiene obligación de controlar el cumplimiento de las normas administrativas».

En ese punto llegó a explicar que firmaba unos 300 decretos mensuales, por lo que hubiera sido imposible controlarlos a todos, so pena de paralizar la acción del Poder Ejecutivo.

«Esa no es tarea de un presidente»
, concluyó Menem la parte más importante de su declaración en la que también dijo que existía una comisión interministerial para controlar estas ventas por parte de los tres ministerios que intervinieron: Defensa, Relaciones Exteriores y Cancillería. En esta causa, el juez en lo Penal Económico Julio Speroni tiene procesado con prisión preventiva a Antonio Erman González (ex ministro de Defensa) y con falta de mérito a Domingo Cavallo (ex ministro de Economía de Menem). Pero le falta definir la situación procesal de Guido Di Tella, sobre quien espera un nuevo dictamen psicológico ya que los abogados del ex canciller alegan su inimputabilidad por padecer problemas de salud mental.

Ahora, Speroni se tomará los 10 días hábiles que marca el Código Procesal Penal -así se lo hizo saber a Menem- para definir su situación procesal que puede oscilar entre el procesamiento o la falta de mérito, ya que no se cree en esas alturas judiciales que pueda caber el sobreseimiento. Junto con este fallo calificando la responsabilidad del ex presidente en este presunto contrabando, el juez también decidirá la situación procesal de Emir Yoma, al que indagó el martes pasado, y la de Di Tella. Un dato importante es el criterio del juez de sostener que la sola firma de los decretos no implica responsabilidad penal como lo demostró al calificar a Cavallo y a su segundo, Carlos Sánchez. En ambos casos llamó la atención que la fiscal Alicia Sustaita no hubiera apelado como sí lo hizo con otros imputados como Carlos Carballo, segundo de Defensa, que fue procesado sin prisión por Speroni, pero detenido por la Cámara donde sobresale el cuestionado camarista Marcos Grabivker en ordenar las indagatorias de Menem y Yoma.

Menem justificó la firma de los decretos en los conceptos señalados y se declaró inocente de todas las acusaciones. Dijo que se enteró cuando estalló el escándalo periodístico-judicial de que las armas no habían ido a Panamá y a Venezuela -como decían los decretos que había firmado-, sino a Croacia y a Ecuador. Por ello ordenó al ex procurador del Tesoro, Rodolfo Díaz, que se presentara como querellante para defender los intereses del Estado que consideraba perjudicados.

En un momento de la declaración, Speroni le preguntó cuál era su opinión acerca del hecho de que los barcos con las armas argentinas hayan cruzado la flota norteamericana en el Mar Mediterráneo sin ser detectados por los satélites espías. El ex presidente también mostró su asombro, aunque agregó enigmáticamente: «Algo habrán sabido».

• Críticas a Urso

Al preguntarle el juez por su cambio de conducta procesal -con Urso se negó a declarar mientras que ayer colaboró totalmente respondiendo todas las preguntas y agregando información a la causa-, el ex presidente contestó: «Hay jueces y jueces», y tuvo comentarios críticos para Urso por haber adelantado la indagatoria e impedirle su derecho a defenderse ajustado a Derecho. En sus cercanías, se comentó su preocupación por la demora de la Corte en definir la calificación de asociación ilícita por la que está preso en Don Torcuato, un fallo que se espera para este martes. También la Corte introducirá su apreciación sobre la comisión del delito de contrabando desde el Estado, una definición que espera conocer Speroni antes de emitir su propio fallo.

Menem llegó a las 7.10 al despacho del juez en lo Penal Económico, que le dio el trato que su jerarquía de ex presidente corresponde: pidió que sea llevado en helicóptero hasta el helipuerto de la Aeronaútica a pocos metros de los Tribunales de Comodoro Py desde la quinta de Don Torcuato -donde cumple arresto domiciliario por orden del controvertido juez Jorge Urso- y luego en automóvil hasta el subsuelo del edificio judicial para evitar el acoso de la prensa y por estrictas medidas de seguridad. Previamente, había advertido a la custodia que el ex presidente sólo podía estar acompañado de sus abogados Oscar Roger y Oscar Salvi, que se hicieron cargo, también, de esta defensa.

Cinco minutos después del arribo de
Menem al sexto piso donde está el despacho de Speroni, comenzó el interrogatorio de unas 40 preguntas que se centraron en la firma de los decretos y en la responsabilidad del ex presidente. Vestido de traje claro, con camisa amarillo suave y corbata celeste, el ex presidente se prestó a la requisitoria judicial totalmente abierto, una actitud que causó beneplácito en Speroni, un juez a la usanza tradicional que pondera la colaboración de los imputados. Menem hizo pocos intervalos para ir al baño, fumarse un solo cigarrillo rubio y beber no más de tres pocillos de café durante las cuatro horas y media que duró el interrogatorio.

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