No es común que en una causa judicial, además de una declaración haya una auditoría interna que demuestre la existencia de un pago de coimas. Estos son los dos elementos muy sólidos que tiene la investigación del caso Skanska que avanza en paralelo en dos juzgados distintos. Compromete seriamente a tres funcionarios del gobierno: Fulvio Madaro del Enargas; José López, secretario de Obras Públicas, y Néstor Ulloa, gerente general del Nación Fideicomiso.
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Ninguno ha sido aún imputado por algún juez o fiscal.
Skanska es la empresa sueca que construyó la planta compresora de Deán Funes en el tramo cordobés del Gasoducto Norte. Fue contratada por la licenciataria Transportadora Gas del Norte SA (TGN). La obra tuvo un costo cercano a los 200 millones de dólares, pero según investigadores, sospechan que para simular el presunto pago de los sobornos, se habría inflado parte del presupuesto del Gasoducto Norte en 150 por ciento.
El viernes pasado, un síndico de la empresa Skanska declaró ante el juez federal Guillermo Montenegro y el fiscal Carlos Stornelli. El ejecutivo confirmó que realizó una auditoría interna en la compañía y detectó el presunto pago de «comisiones indebidas» por parte de integrantes de esa filial. Señaló que por lo menos dos empleados jerárquicos fueron grabados cuando admitían esas coimas.
Se trata de Claudio Cayetano-Corizzo, quien reiteró lo que ya había afirmado en octubre pasado ante el juez en lo Penal Tributario Javier López Biscayart. Ese magistrado también investiga a Skanska por una presunta millonaria evasión de impuestos concretada a través de la empresa fantasma Infiniti.
Objetivo
«Hubo algunos directivos que declararon que estas operaciones se desarrollaron con la intención de generar dinero para el pago de comisiones indebidas», dijo Corizzo, licenciado en Administración de Empresas.
Según habría revelado Corizzo, entre julio y octubre de 2005, Skanska habría pagado más de 13 millones de pesos por contrataciones, proveedores y subcontratistas. Que esos pagos se realizaron con 23 proveedores mediante 118 facturas falsas porque ninguna de esas empresas estaba en condiciones de prestarle servicio a Skanska. Dos de esas facturas falsas, por un monto superior al millón de pesos, pertenecían a Infiniti.
Ingeniería
De este modo, se diseñó la ingeniería que le permitía a la empresa sueca pagar las denominadas «comisiones indebidas».
El síndico no dio nombre de quién o quiénes fueron los destinatarios de esas «comisiones indebidas».
En el expediente judicial existen documentos que demostrarían que Transportadora Gas del Norte (TGN) advirtió al gobierno sobre la existencia de un presunto sobreprecio en la ampliación de la obra. Ese incremento superaba 150% el presupuesto pactado. Esa información le fue enviada por TGN al Enargas, al Fideicomiso Nación y a la Secretaría de Obras Públicas. El Enargas le contestó que la obra debería hacerse igual. . La auditoría interna realizada por Corizzo es una base documental de 3.000 páginas. El grueso de ese informe se encuentra en poder del juez Biscayart. Las revelaciones del ejecutivo de Skanska se producen luego de que la Justicia ordenara sendos procedimientos en oficinas públicas y privadas para confirmar o desechar el pago de sobornos. Por caso, el jueves el juez Montenegro allanó la filial local de Skanska. Mientras que López Biscayart solicitó información a nueve bancos sobre cheques que la constructorasueca emitió por servicios aparentemente inexistentes para evadir impuestos o para ocultar el pago de coimas.
La otra prueba importanteen este caso es la declaración que en marzo del año pasado prestó de Adrián Félix López, directivo de la fantasma Infiniti. López está procesado por «asociación ilícita fiscal». Infiniti era la empresa que habría abastecido de facturas truchas a Skanska para que la compañía pudiera descargar supuestos pagos ilegítimos.
Cheques
En el acta de su declaración sostiene López: «Recibí unos cheques, los deposité en la cuenta y le devolví el dinero. Eran (se refiere a los cheques) de Scamca (por Skanska) para Infiniti. No sé cuál era el destino final de ese dinero; me puedo imaginar un montón de cosas. Tengo información de que el monto de la totalidad de las obras era aproximadamente de mil quinientos millones de pesos que se lo dio (sic) un funcionario público que sería De Vido, pero no lo puedo asegurar».
En la última foja, se lee: «Respecto a De Vido, no tiene ninguna prueba; sólo fue algo que escuchó, un comentario».
Como hay dos jueces para investigar un mismo hecho y podría ocasionar nulidades, la Sala B de la Cámara en lo Penal Económico resolvería el 15 de abril el conflicto de competencia. Tal como están las cosas, la Sala B tendría mayoría para que el caso Skanska quede en manos de un solo juez: Guillermo Montenegro.
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