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El juez federal Claudio Bonadío inició esta mañana la nueva ronda de interrogatorios y a partir de la semana próxima tendrá diez días para resolver sus situaciones procesales, informaron fuentes judiciales.
El grupo acusado está encabezado por el matrimonio compuesto por Alberto Juan Sommaruga y María Esther Gottig y sus hijos Adrián Sommaruga y Pablo Sommaruga, éste último prófugo desde hace dos semanas.
Los otros presuntos integrantes de la banda son Claudio Abeiro, Diego Sibio y Diego Ferreyra.
Los voceros indicaron que en las declaraciones el magistrado pondrá especial énfasis en las coartadas del matrimonio, ya que de comprobarse sus dichos, aparecerían menos comprometidos en el secuestro de Strajman.
Ariel Strajman, de 27 años, hijo de un comerciante de oro, fue secuestrado el martes 15 en una calle del barrio porteño de Villa Urquiza, y liberado la madrugada del 18 de octubre pasado, en Pilar, tras haber sido sometido a torturas por parte de sus captores.
Las torturas incluyeron la amputación de su dedo meñique de la mano derecha, lo que hicieron los delincuentes para pedir más dinero de rescate, tras un primer cobro de 2 mil dólares.
Cuando la familia recibió una caja con el dedo del joven adentro, denunciaron el secuestro a la policía y en horas los investigadores dieron con la banda, en el partido de Pilar.
El comisario Carlos Alberto Sablich, jefe de la división Delitos Complejos de la Policía Federal, aclaró que "la banda inició el hecho como un secuestro express, pero después se dieron cuenta que podían pedir más dinero y así pasaron de exigir 2 mil dólares a 30 mil".
Las autoridades policiales descartaron que la banda de secuestradores pertenezca a la mafia, pero sí se informó que parte de los delincuentes trabajaban como custodios de famosos y como patovicas en locales bailables.