3 de abril 2001 - 00:00

Consejo cubre demorada vacante en la Capital

Consejo de la Magistratura definirá, esta semana, la primera terna para cubrir una vacante en un juzgado federal penal de la Capital luego de que la Comisión de Selección conformara el grupo de candidatos, cuyo proceso previo se caracterizó por un fuerte cuestionamiento interno que motivó la existencia de dos dictámenes. Sergio Torres (actual juez de Instrucción), Pablo Jantus (secretario en un tribunal oral en lo Criminal y Correccional) y Daniel Morín (fiscal de Instrucción) se postulan como los más firmes postulantes para ocupar la vacancia que dejó el juez Carlos Branca al renunciar a la titularidad del Juzgado N° 12 del fuero más importante en materia penal por su jurisdicción sobre funcionarios, legisladores y magistrados nacionales. Hasta el momento son más de 30 las ternas elevadas al Poder Ejecutivo y sólo dos han sido derivadas al Senado para el acuerdo correspondiente, donde tampoco existe una definición, lo que provoca una grave situación en la Justicia por la existencia de más de cien vacantes.

Chances


Pese a la selección de la comisión respectiva, el plenario del Consejo podrá aprobar o renovar parcial o totalmente esta terna por lo que siguen con chance los candidatos Omar Peralta y Ernesto Spangen-berg, que fueron propuestos por los consejeros Eduardo Orio y Javier Fernández Moore, aunque quedaron en minoría. La mayoría de la comisión que conformaron los diputados Miguel Picheto (PJ) y Carlos Maestro (UCR) y los académicos Juan Gemignani y Humberto Quiroga Lavié se inclinó por la terna propuesta en primer término, donde se destaca Torres por su trayectoria judicial, a la que se añade sus vinculaciones con el peronismo. Claro que, en este caso, también contó con el aval del radicalismo para reemplazar a Branca, uno de los jueces designados como consecuencia del Pacto de Olivos.

Sin tantas chances, pero aún en carrera, se ubican Juan Ramos Padilla, Adrián Pérez Lance, Guillermo Montenegro, Alejandro Litvack, Jorge Rómulo Michelín, Claudia Della Malva, Horacio Michero y Marcelo Vázquez. De esta grilla de rezagados surgen como más conocidos los nombres de Ramos Padilla -un ex juez federal de Morón que renunció a su anterior cargo-y Guillermo Montenegro, actual fiscal federal que impulsa causas de fuerte contexto político -ATN de Carlos Corach, Banco República de Raúl Moneta o enriquecimiento ilícito de oficiales de la Fuerza Aérea, un empecinamiento que le ha válido críticas por no excusarse a raíz de sus lazos familiares con la Armada-y contenido progresista. Es que el reglamento modificado autoriza a la comisión como al plenario a variar el orden de los puntajes según los concursos y armar la propia terna que será elevada a Fernando de la Rúa.

Pero para que no ocurra lo mismo que con la designación del juez federal de Comodoro Rivadavia -aún no superó el filtro de la Comisión de Acuerdos del Senado que preside el peronista chaqueño Horacio Salazar, quien heredó el cargo de Deolindo Felipe Bittel-esta vez el Consejo liberará a De la Rúa de tener una terna rígida. El orden de prelación no estará dado por el puntaje sino por el alfabeto -eso sí, seguido por el respectivo puntaje-, lo que daría la siguiente integración provisoria: Jantus (140 puntos), Morín (137) y Torres (143). El problema es superar la puntillosidad presidencial que logró la modificación de este régimen para no quedar prisionero del primero en la lista como ocurrió con Horacio Compaired para el juzgado patagónico.

De todos modos, lo de ayer, es un gotero en medio del océano. En ese estratégico tribunal, 40 por ciento de los cargos ha quedado vacante por renuncias voluntarias -Adolfo Bagnasco y Gustavo Literas- u obligadas - Carlos Liporaci- y otras eventualidades como la casi segura destitución de Norberto Oyarbide. Esta incertidumbre se genera porque sigue durmiendo en el Senado el proyecto de ley de subrogancias que abriría el grifo para cubrir cargos vacíos -existen más de 100- ya que la actual legislación sólo permite el nombramiento de magistrados jubilados, una especie que se niega a retornar a la Justicia. Después de mucho insistir, ayer asumió el ex juez Juan Carlos Mata como nuevo juez comercial.

El proyecto de Claudio Kiper, Melchor Cruchaga y Orio, entre otros, prevé la subrogancia de secretarios letrados y abogados de la misma jurisdicción para evitar que un mismo juzgado no sólo sea atendido por otro juez abarrotado con sus propias causas sino que al rotar cada dos meses, no se profundice en la investigación de las causas con la dedicación que le podría dar el titular de cada uno de esos estrados.

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