11 de mayo 2001 - 00:00

Erman logró aliviar riesgo en acusación de contrabando

Antonio Erman González responsabilizó ayer a los ex directores de Fabricaciones Militares encabezados por el arrepentido Luis Sarlenga en el armado de los decretos que permitieron la venta de armas a Ecuador y a Croacia hasta la salida de las armas por el puerto de Buenos Aires a bordo de seis buques de bandera croata aunque negó que supiera con anterioridad ese destino. Esa contundencia y la demostración de que ya no estaba cuando se produjo el «affaire» de la pólvora, le permitió superar, al menos por ahora, una difícil prueba judicial al no quedar preso por su presunta responsabilidad en un delito de contrabando.

De todos modos, el juez Julio Speroni se tomará los diez días hábiles que le concede el Código Penal para determinar si debe o no procesar al ex ministro de Defensa de Carlos Menem. En ese caso, González será detenido porque la pena mínima es de 5 años y por lo tanto se considera excarcelable. Sin embargo, anoche, tanto el ex ministro como su abogado defensor suspiraron con alivio por confiar en la reputación profesional de Speroni que se contrapone con el show mediático que brindan en este caso los controvertidos Jorge Urso y Carlos Stornelli, dos pisos más abajo del mismo edificio de Comodoro Py al 2002.

El interrogatorio de casi 8 horas -duró desde las 8.45 hasta las 16.30- que llevó adelante Speroni durante todo el tiempo se centralizó en la redacción de los tres decretos que permitieron la venta de armamentos a la Guerra de los Balcanes durante su gestión. El ex ministro dijo -obviamente-que él estuvo convencido hasta el momento de estallar el escándalo mediático-judicial que las armas habían sido venidas a Panamá que estaba reforzando sus fuerzas de seguridad para la defensa pese a que en el lugar se encuentra asentado el comando del ejército sur de Estados Unidos.

Operación

En ese sentido, le apuntó a Sarlenga -excarcelado después de que negociara con Stornelli en presencia de la defensora oficial Perla Martínez de Buck incriminar a Emir Yoma y contra el propio González en su última declaración-haber armado y desarrollado toda la operación previa a la firma de los decretos 1697, 2283 y 1633. Esto es la contactación con el traficante Diego Palleros, un ex coronel del Ejército que negoció la venta de armas de FM desde el Proceso Militar hasta esta operación, y los embarques respectivos con destino fraguado a Croacia. Palleros, a su vez, estaba asociado con el francés Jean Bernard Lasnaud, a quien se le adjudican vinculaciones con la CIA americana.

Intervención

Sobre el contrabando de la pólvora negó que hubiera tenido cualquier tipo de intervención porque para la fecha en que se habrían producido las irregularidades que se encuentran denunciadas en el juzgado de Speroni, González ya no era el ministro de Defensa de Carlos Menem sino Oscar Camilión. La punta de este contrabando fue tirada por la Justicia federal de Córdoba, ya que se descubrió que las actas donde constaba una incineración de 280 toneladas de pólvora extraída de la fábrica militar de Villa María eran falsas. El procedimiento exigido por el reglamento de uso de munición militar figuraba como realizado en el polígono militar de Zerrezuela.

Procesamiento

Sin embargo, esa cantidad de pólvora salió con destino a Croacia aunque en los papeles figuraba Panamá, en agosto de 1993 a bordo del buque Opatija, que partió del puerto de Buenos Aires. A diferencia del anterior embarque -el primero en la gestión de González-el ex ministro sostuvo que estos nuevos embarques, producidos cuatro meses después de su renuncia, no fueron controlados por la Aduana que se reportaba al Ministerio de Economía, a cargo en ese entonces de Domingo Cavallo, porque se adujo que el material estaba amparado por el secreto de Estado.

Esa pólvora salió camuflada en 273 contenedores que también transportaron armas y se distribuyó, además, del Opatija en los barcos mercantes Senj, Grobnik, Ledenice, Rijeka Express y KRK de la línea marítima Croata Line. Por ese motivo,
Speroni en su momento procesó por presunto contrabando y le dictó la prisión preventiva a Alicia Cueto, una verificadora de Aduana sexagenaria. Después de la declaración del ex ministro, Speroni trata de identificar al responsable de haber falsificado la quema de la pólvora y adulterado los embarques, convencido de que se trata de una persona -civil o militarcon el suficiente poder para sacar la munición de los polvorines del Ejército.

Dejá tu comentario