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Sorprendieron, también, las críticas (algunas ásperas) al insólito ministro de Justicia, Gustavo Béliz, y su pretendido proyecto de unificación de fueros o, mejor dicho, su intención de licuar el fuero federal. Una idea que desagrada en toda la Justicia.
No es usual que los ministros se animen a esbozar este tipo de cuestionamientos, menos durante un agasajo a los periodistas.
Salvo el veterano juez supremo Carlos Fayt (ya una tradición respetable en él), asistieron todos los integrantes del Supremo Tribunal. Se sabe que los cortesanos se llevan bastante mal entre ellos y que casi ni se hablan. Pero al parecer, su nuevo presidente, Enrique Petracchi, terminó por encolumnarlos. Si hasta se dejó ver Juan Carlos Maqueda, un hombre poco afable al contacto con los periodistas (ahora que está en la Corte), y un elegante Eugenio Zaffaroni estrechó todas las manos que se le cruzaron en el camino.
Entre brindis y brindis en pos de la libertad de prensa, algunos ministros se animaron a comentar lo siguiente:
• Minimizaron la existencia de una supuesta conspiración contra el gobierno: «Pareciera que lo que le falta al gobierno es un poco de tolerancia a las críticas de la oposición», opinó uno.
• Otro recordó que la «conspiración» es un delito «muy grave» y relativizó que algún plan en ese sentido se esté elaborando en la Argentina. De todas formas, señalaron que si el gobierno tuviera información, «debería aportarla a la Justicia -el canal adecuado- para que la investigue».
• Sin embargo, fue distinto el parecer de un ministro que lleva varios años en la Corte: se pronunció por «bajar el tono» y no «alarmar» a la ciudadanía. Y hasta frunció el entrecejo con desagrado cuando se le comentó la investigación impulsada por el fiscal Carlos Stornelli.
Otro de los temas de conversación que concentró el comentario de los jueces fue la iniciativa del gobierno de unificar el fuero federal con el correccional, y el de instrucción y el penal económico; así como se cuestionó «el agravamiento de penas» como consecuencia directa del caso Blumberg.
• «Es una medida desacertada», reflexionó un supremo al tiempo que lamentó que el Ministerio de Justicia no haya realizado ningún tipo de consulta en el alto tribunal sobre el asunto.
• «Está claro que un juez correccional no está en condiciones de investigar a una banda de narcotraficantes», se quejó por su parte un ministro que se alzó en defensa de la especialidad que brinda a cada juez desempeñarse durante años en un fuero específico.
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