26 de julio 2006 - 00:00

La Justicia ocupa a 1.000 policías para protegerse

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El despliegue de policías destinados a custodiar edificios y funcionarios del Poder Judicial resta efectivos en las calles afectados a la seguridad pública.
Un poco más de 1.000 efectivos de la Policía Federal están destinados a preservar la seguridad de jueces, fiscales y a la custodia de sus edificios. El número equivale a la cantidad de efectivos de siete de las seccionales más dotadas de la Capital Federal.

«La Comisaría 44ª tiene 11 cruces con la General Paz, en cada uno generalmente se pone a tres hombres por turno, después tiene al personal administrativo, de calle. En general, las comisarías que lindan con la provincia tienen 150 personas.» Un veterano subcomisario de la Policía Federal graficó así la dimensión de efectivos policiales que son retirados de la seguridad pública (la calle) para afectarlos a la custodia de funcionarios del Poder Judicial.

A mediados de mayo pasado, el Ministerio del Interior propuso a la Corte, el Consejo de la Magistratura, la Procuración General y la Defensoría, un convenio en el que sugería «suprimir las custodias existentes en los despachos de los magistrados, estableciendo en su reemplazo un sistema de rondines a cumplimentarse a través de los pasillos de circulación de las distintas plantas del edificio».

El Consejo contestó que las custodias no son un tema que esté dentro de su ámbito y que, tal como resolvió el año pasado, se limitaría a informarle a la Secretaría de Seguridad qué jueces solicitaron una, dejando librado a los expertos la respuesta negativa o positiva. En cuanto a los rondines, y como el convenio llegó al plenario del consejo de jueces sin despacho de comisión, fue remitido a la de administración, donde aún está.

Un ex funcionario del Poder Ejecutivo que aseguró haber intentado reducir el número de custodios durante su gestión dejó traslucir que sus señorías son reacias a perderlos.

  • De compras

    «Hay anécdotas como la de la magistrada que sufrió un asalto estando custodiada. ¿Cómo fue posible? Porque el policía que debía acompañarla había sido enviado al supermercado a hacer las compras», recordó.

    También está el caso de una fiscal que demoró dos horas el inicio de un juicio porque el auto con su custodia había quedado atrapado entre dos vehículos a seis cuadras del tribunal.

    El batallón de policías está distribuido entre los tribunales de Talcahuano, Lavalle, Comodoro Py e Inmigrantes, y en las custodias personales de jueces y fiscales federales, más aquellos que por alguna razón recibieron un agente para su seguridad. Los juzgados no penales (laborales, civiles, del trabajo, comerciales) sólo cuentan con vigilancia en los edificios.

    En cada juzgado penal hay un policía que vigila la puerta mientras que la Defensoría pareceser el sector menos resguardado: sus edificios cuentan sólo con once efectivos, seis de los cuales cobran adicionales por su función.

    Los defensores, afortunadamente para ellos, conviven con otros funcionarios en las sedes judiciales mejor custodiadas, y reciben tangencialmente esa seguridad.

    El ex subcomisario sumó también los policías, vehículos y custodios asignados a la Corte Suprema.

    «Ahí algunos ministros tienenprotección las 24 horas, otros no. Un juez con tres custodios implica en realidad que tiene nueve, tres turnos de tres hombres, aunque es posible que algunos hagan 12 por 24, es decir que trabajen medio día y descansen uno.»

    Otro tema es la duración de las custodias en los casos de amenazas. Hay personajes que llevan años con uno o más policías sin saber cuándo se terminará esa función. Aunque también es cierto que para los policías es más seguro y grato custodiar a una fiscal o un juez que salir a la calle a perseguir delincuentes.
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