Positivo

Judiciales

El nuevo procurador de la Nación, Esteban Righi, firmó anoche -recién asumido en el cargo-la reapertura de la fiscalía antisecuestros que funcionaba en San Isidro. Esa oficina logró resolver, mientras funcionó, 90% de los secuestros extorsivos en la zona norte del conurbano, donde se produce la mayor cantidad de casos. En ese lapso, la condujo el fiscal Jorge Sica entre setiembre de 2002 y mayo pasado, cuando fue desplazado por el ministro Gustavo Béliz. En ese momento, se había producido la muerte de Axel Blumberg, y su padre le atribuyó a Sica un accionar que había inducido ese trágico final. El fiscal salió así del cargo después de un exitoso récord de casos resueltos, y la fiscalía se cerró. Anoche, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, confirmó su apoyo al reabierto organismo.

El nuevo procurador general de la Nación, Esteban Righi, firmó anoche una resolución que dispone la reapertura de la fiscalía especial antisecuestros que funcionaba en el partido de San Isidro. La decisión la tomó seis horas después de asumir y se convirtió en la primera medida seria que se adopta desde el Estado para combatir el grave auge de los secuestros extorsivos.

Al frente de la oficina antisecuestros estará la actual fiscal federal Rita Molina (allí se desempeñó el correcto fiscal Jorge Sica), pero se le sumarán personal judicial y los fiscales que sean necesarios para mitigar el avance de este delito que tiene como blanco privilegiado las zonas de Vicente López, San Isidro, San Fernando, Tigre y Pilar. Incluso podría haber una segunda fiscalía antisecuestros, algo que Righi estudiaba anoche con sus asesores.

• Edificio

La resolución fue comunicada anoche por Righi al intendente Gustavo Posse, quien se comprometió a continuar facilitando un edificio de la comuna para que la fiscalía antisecuestros siga funcionando y centralizando la información. Así ocurría antes del secuestro y asesinato de Axel Blumberg.

La determinación del procurador tiene cuatro lecturas muy importantes:

. Envió una clara señal a los secuestradores de que
su permanencia al frente de la Procuración no se limitará sólo a comandar el accionar de los fiscales. Tendrá una activa participación en los casos de secuestro y en otros delitos graves. Será un jefe de fiscales al estilo anglosajón: fuerte y empapado en los temas judiciales y de seguridad.

. Volver a instalar la fiscalía en el Partido de San Isidro es un gesto dirigido a más de 1,5 millón de personas que allí viven, pero también una advertencia a las bandas. Es decir, tiene un costado preventivo.
Les está avisando a los secuestradores que desembarcará con todos los poderes que le da su figura y que los saldrá a perseguir.

. Mostró fortaleza en un tema de muy difícilresolución. Revocó la orden de disolver la fiscalía, que nunca debió ser cerrada porque resolvió 90% de los secuestros. En realidad, ése fue un error político del polémico ministro Gustavo Béliz que fue seguido a ciegas por el procurador sustituto Luis González Warcalde. Fue éste quien determinó la separación de los fiscales federales Pablo Quiroga y Jorge Sica, 72 horas después de que Béliz presentara una denuncia penal contra ambos por presuntas irregularidades cometidas durante la investigación del caso Blumberg. En rigor, Béliz presionó por esta disolución, para evitar que el fenómeno Blumberg -que ya comenzaba a materializarse-opacara su imagen y la del gobierno. El caso Blumberg rompió 10 meses de romance entre Kirchner y la sociedad.

. También diplomacia.
Righi evitó restituir en ese cargo a Sica. Una designación de ese tipo hubiera significado un primer enfrentamiento con Juan Carlos Blumberg. Por el contrario, nombró a Rita Molina. El padre del joven asesinado siempre se mostró a favor de la fiscal federal porque, considera, «privilegia la vida de las personas».

La investigación de Sica era correcta. Había mostrado profesionalismo en los 150 casos en los que actuó, de los cuales resolvió 90%. Lo debió reconocer el propio González Warcalde cuando dio instrucciones para cerrar la fiscalía y utilizó el pretexto absurdo de «cuestiones presupuestarias».

• Trabajo permanente

El organismo reactivado -y que funcionaba con el apoyo de otras cuatro comunas-se denominaba Unidad Fiscal Coadyuvante para Investigación del Delito de Secuestro Extorsivo. El personal -siempre escaso-trabajaba las 24 horas y acumulaba los casos sobre secuestros más importantes de los últimos tiempos.

Los especialistas sostienen que,
de no haberse disuelto la fiscalía, muchos de los últimos secuestros extorsivos o express no se hubieran producido. Recuerdan que la fiscalía concentraba uno de los mejores archivos sobre las bandas dedicadas al secuestro, conocían sus movimientos y, en algunos casos, hasta a sus integrantes.

Dejá tu comentario