27 de diciembre 2002 - 00:00

Se confirma que Corte pasa la redolarización a febrero

La Corte confirmó ayer que el tratamiento judicial sobre la inconstitucionalidad o no de la pesificación será debatido recién en febrero, como anticipó este diario. La decisión se adoptó luego de que Carlos Fayt -nuevamente en el centro de una fuerte pulseada política-pidió que el acuerdo extraordinario convocado para este lunes 30 pase para después de finalizada la feria judicial. A esta postura de Fayt siguieron dos comunicaciones de los recientes nombrados conjueces que también solicitaron, por distintas razones, postergar la reunión, considerada clave para la pesificación. La decisión del alto tribunal es consecuencia de la presión del gobierno para postergar la decisión en un tema que lo atormenta. Las excusas dejaron en minoría a los dolarizadores de la Corte que, ante este nuevo cuadro de situación interna, decidieron postergar hasta el año que viene.

La Corte, ayer, pese a que teóricamente contaba con mayoría para dolarizar los depósitos, no tratará la nulidad de la pesificación hasta febrero próximo, como anticipó este diario el pasado viernes 20. La postergación se adoptó después de que Carlos Fayt y el conjuez Edgardo Bello -reemplaza a Enrique Petracchi- decidieron que no se encontraban en condiciones de firmar el fallo en el acuerdo convocado para el lunes 30.

A esto se sumó una comunicación del otro conjuez, Santiago Kiernan, quien argumentó que en la fecha elegida para la reunión extraordinaria de los ministros judiciales no podía estar en Buenos Aires por encontrarse de turno en su propio tribunal ya que es presidente de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia. Kiernan -el otro reemplazante de Gustavo Bossert que renunció por disconformidad con el resto de sus pares- se había pronunciado por la inconstitucionalidad del artículo segundo del Decreto 214/02.

• Suspensión

Ante este cuadro de situación interno Guillermo López, Julio Nazareno y Eduardo Moliné O'Connor resolvieron suspender el acuerdo del lunes y pasar el tema para el primero a celebrarse en febrero.

También se descartó reunir a la Corte en enero durante la feria estival, un lejano objetivo que perseguía Adolfo Vázquez, decidido impulsor de la redolarización de los depósitos pero que ayer quedó en notoria minoría.

Vázquez debió atender urgencias familiares y, por lo tanto, no estuvo en el «teatro de operaciones políticas» que se ha transformado el cuarto piso del Palacio de Justicia por esta pulseada para determinar la legalidad o ilegalidad de la pesificación.

La posición de Fayt -desde que trascendió su proyecto de voto por la redolarización de los plazos fijos fue oscilante- favorece la estrategia del gobierno de demorar un fallo para cerrar su acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Pero, además, le permitirá introducir a Eduardo Duhalde hombres de su misma línea de pensamiento económico. Para la reanudación de la actividad judicial en febrero, se espera que ya esté en posesión de su cargo Juan Carlos Maqueda (ver nota vinculada).

El abogado cordobés dejará la presidencia del Senado para reemplazar en la magistratura a Bossert y desde el gobierno se confía en que sumará su voto a la posición de Antonio Boggiano -considerado como propia tropa por Alvarez- y Augusto Belluscio, quien pese a un distanciamiento último no deja de coincidir políticamente con Raúl Alfonsín, principal socio político a su vez de Duhalde. El ex presidente radical lo hizo juez de la Corte en 1983, al igual que a Petracchi, producto de sus acuerdos con el PJ de Vicente Leonides Saadi y Lorenzo Miguel.

• Proyecciones

Pero, además, la entronización de Maqueda tiene otras proyecciones internas que incidirán en el comportamiento colectivo de ese tribunal con respecto a la pesificación. El primero de ellos es el uso de los tiempos ya que como juez supremo tiene prerrogativas y puede retener el expediente todo el tiempo que considere necesario.

En el supuesto de que su asunción se produzca el primer día hábil de febrero -antes del acuerdo ordinario- de hecho está imposibilitando el tratamiento de la pesificación ya que una mínima cuestión de seriedad exige que estudie los reclamos de los ahorristas que pretenden la dolarización de sus acreencias bancarias y los votos que circulen de sus pares. Ello demandará un tiempo sustancial que estirará el tratamiento de la pesificación más allá de febrero, inclusive.

La segunda consecuencia será sobre el contenido del fallo de la Corte porque si bien para el 30 se estimaba que había 7 votos contra 2 a favor de la dolarización, ahora se abre un cuadro de situación totalmente diferente. Para esto se analiza que, si como se estima, Maqueda comparte la posición ideológica del gobierno sobre la pesificación, su voto no será muy distinto de los de Boggiano y Belluscio, con lo que la línea pesificadora en el máximo tribunal habrá ganado un nuevo voto.

Por otro lado, habrá que ver cuál es el comportamiento de Fayt (a quien ayer se le abrió un juicio político) y qué harán los diputados duhaldistas que quieren iniciar una acción similar contra Vázquez. Si esta estrategia tiene éxito, es posible que Juan José Alvarez y Roberto Lavagna logren dar vuelta una situación adversa ya que, aún con el voto de Kiernan, la línea dolarizadora no reuniría los cinco votos que exige una sentencia de la Corte porque Bello todavía no ha dicho esta boca es mía y su actitud de ayer confirmó que aún no tiene criterio definido.

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