6 de junio 2006 - 00:00

Veredicto evitaría cárcel hoy a Castells

Raúl Castells
Raúl Castells
Puede que el pedido del fiscal Diego Nicholson de condenar a 4 años y ocho meses de prisión al líder de los jubilados y desocupados Raúl Castells no encuentre hoy respaldo del Tribunal Oral en lo Criminal N°6. En las dos audiencias donde se juzgó a Castells no se pudo demostrar que haya extorsionado a los directivos de una multinacional de restoranes.

Un ex directivo de la cadena de los arcos dorados, empleados del local y hasta un jefe policial favorecieron al piquetero. Todos declararon que no fueron agredidos ni intimidados durante la manifestación en la que la agrupación reclamó 50 mil «cajitas felices» para niños carenciados. De todas formas, la última palabra la tienen los jueces del tribunal que hoy revelarán su veredicto.

Ayer fue el día de los alegatos con una interesante disputa verbal entre el fiscal Nicholson y el abogado de Castells, Miguel Angel Pierri. Ambos, lógicamente, tuvieron una visión contrapuesta sobre lo que sucedió aquel 9 de diciembre de 2004, cuando Castells pidió los combos de comida a los encargados del local.

  • Intimidación

  • La discusión apuntó a determinar si existió la extorsionó a McDonald's. Para el fiscal, el piquetero cometió ese delito. Así lo interpretó cuando sostuvo que «un comercio lícito no operó durante tres horas; los clientes se fueron y se trasladó el personal; me pregunto si eso no tuvo nada que ver con la presencia de los manifestantes».

    Nicholson definió lo ocurrido como una « intimidación» provocada por Castells y 150 de sus seguidores.

    «Vivimos de piquete en piquete, de coacción en coacción. No estoy aquí para defender a una empresa, sino que creo que se debe poner un freno a esta situación ya que el Estado se olvidó de aplicar el derecho», completó Nicholson.

    Según el fiscal hubo violencia porque los manifestantes impidieron a uno de los encargados de la seguridad cerrar la puerta de entrada principal del local. Por lo tanto, solicitó cuatro años y ocho meses de cárcel al entender que Castells sí había incurrido en tentativa de extorsión, pues exigió la entrega de 50 mil raciones de comida durante una protesta.

    El monto de la pena es el resultado de unificar una eventual condena de tres años y dos meses por el local de comidas rápidas y la pena de dos años en suspenso que un tribunal de Lomas de Zamora le aplicó al piquetero por un reclamo similar a un supermercado Wal-Mart.

    Pierri, quien pidió la absolución de su defendido, se apoyó en la declaración de los testigos, quienes coincidieron en que no hubo un pedido expreso de alimentos y se negó el uso de violencia.

    «Ese mediodía lo que hubo fue un acto político; es cierto que los pobres alejan a los clientes de un local gastronómico, es verdad que molestan, pero eso no es delito», argumentó Pierri.

    «Los seguidores de Castells no destruyen, no incendian, no golpean, no toman comisarías ni copan estaciones de servicio, solamente son pobres», alegó.

  • Pedido

    El defensor pidió que se investigaran las afirmaciones de Orlando Molaro, directivo de McDonald's, quien declaró que fue «conminado» por el fiscal de primera instancia a efectuar la denuncia judicial.

    Por su parte, Castells anticipó que pedirá el juicio político contra un juez de instrucción y dos fiscales, a quienes acusó de «privación ilegítima de la libertad, asociación ilícita y tormentos». Se trata del magistrado Facundo Cubas y del fiscal Martín Niklison, quienes lo procesaron por el delito de tentativa de extorsión contra la empresa McDonald's, y contra Nicholson, representante del Ministerio Público ante el Tribunal Oral N°6 porteño, donde se realiza el juicio.
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