La central nuclear de Zaporiyia perdió su única línea eléctrica externa restante, según informó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). La interrupción obligó a activar generadores diésel de emergencia para abastecer los sistemas esenciales de seguridad de la mayor instalación nuclear de Europa.
Qué pasó en la central de Zaporiyia
El OIEA informó este jueves que la planta, bajo control ruso desde las primeras semanas de la invasión a gran escala de Ucrania, quedó sin su última conexión eléctrica externa disponible. Ante la pérdida del suministro, los generadores diésel comenzaron a proporcionar energía a los sistemas necesarios para mantener la seguridad de las instalaciones.
Según una evaluación inicial realizada por el organismo de Naciones Unidas, los daños que provocaron el corte se encuentran en la orilla norte del río Dniéper. Sin embargo, los técnicos no pudieron establecer qué originó la interrupción debido a la actividad militar en la zona.
El complejo permanece bajo control ruso desde las primeras semanas de la invasión a Ucrania.
La situación vuelve a poner el foco sobre la seguridad de la central en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania, ya que la instalación depende de fuentes externas de electricidad para determinadas funciones, mientras mantiene sistemas de respaldo destinados a situaciones de emergencia.
Una central clave en medio de la guerra
Zaporiyia es la mayor central nuclear de Europa y cuenta con seis reactores. Las fuerzas rusas tomaron el control del complejo durante las primeras semanas de la invasión a gran escala de Ucrania, iniciada en febrero de 2022.
Desde entonces, la instalación se convirtió en uno de los puntos más sensibles del conflicto. Rusia y Ucrania se han acusado mutuamente en numerosas oportunidades de realizar acciones que podrían comprometer la seguridad nuclear de la planta.
El corte de la última línea eléctrica externa se produce, precisamente, en un contexto de actividad militar sostenida alrededor de la central y de sus alrededores. Esta situación dificulta que los especialistas puedan determinar con precisión el origen de los daños registrados en la infraestructura eléctrica.
El OIEA mantiene el seguimiento de la situación para evaluar las condiciones de seguridad de la planta. La utilización de generadores diésel de emergencia permite sostener los sistemas esenciales mientras permanece interrumpida la conexión externa.
El OIEA no pudo determinar el origen del corte debido a la actividad militar en la zona.
Foto: RTVE
La pérdida de esta línea no significa que los reactores hayan quedado sin ningún suministro eléctrico, pero sí representa una situación que requiere especial atención debido a la importancia de contar con fuentes de energía para mantener operativos los sistemas de seguridad.
El control ruso y las acusaciones cruzadas
Desde que las tropas rusas tomaron Zaporiyia en 2022, la central permaneció en el centro de las preocupaciones internacionales por los posibles efectos que los combates podrían tener sobre sus instalaciones.
Tanto Moscú como Kiev se han responsabilizado mutuamente por diferentes incidentes registrados en torno al complejo y por acciones que, según cada parte, podrían poner en peligro la seguridad nuclear.
En este nuevo episodio, el OIEA indicó que sus técnicos pudieron identificar inicialmente la zona donde se produjeron los daños, pero no determinaron la causa del corte debido a las condiciones derivadas de la actividad militar.