Hablando por teléfono desde un lugar no determinado, el portavoz acusó al gobierno afgano de no haber escuchado las exigencias de su movimiento.
"Establecimos numerosos ultimatums al gobierno afgano, que no les prestó atención. Al fin, esta noche a las 20.30 (locales, NDR), hemos matado a un coreano de nombre Sung Sin con disparos de fusil AK-47, y su cadáver fue abandonado en una región del distrito de Quarabah", provincia de Ghazni, dijo el portavoz.
Un enésimo ultimátum fijado por los talibanes para la liberación de los 22 rehenes, entre ellos 18 mujeres, a cambio de la salida de prisión de sus camaradas, había vencido hoy por la mañana.
Otro rehén, un pastor que guiaba al grupo de cristianos surcoreanos, había sido muerto el miércoles.
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