Los candidatos demócratas Barack Obama y Hillary Clinton mantuvieron un áspero debate anoche, en el que se acusaron mutuamente de jugar sucio y discreparon en temas básicos como la política exterior, Irak y la salud pública. No hubo un ganador claro, y eso beneficia a Obama.
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"La razón por la que pienso que soy mejor candidato es que puedo lograr que el país se unifique más allá de las divisiones", afirmó Obama durante el último debate de ambos candidatos, que fue transmitido en directo por la cadena NBC.
En tanto, Clinton señaló que "la pregunta es quién puede cambiar al país", y precisó que ella está mejor capacitada por su experiencia en la Casa Blanca y sus 35 años de trabajo en política y la empresa privada.
"Es tiempo que haya un Presidente que gobierne para la clase media y la clase trabajadora y eso es lo que yo haré", agregó Clinton.
El senador por Illinois lleva ventaja en la carrera para ser candidato en las elecciones de noviembre y puede casi sentenciar la lucha con Clinton el martes próximo, en la decisiva jornada de primarias (internas) en Rhode Island, Vermont y, sobre todo, en Texas y Ohio.
En uno de los temas más sensibles que estallaron el pasado lunes, Clinton negó tener algo que ver con la reciente divulgación de la foto en Internet de Obama vestido con un turbante blanco y una túnica tradicional africanas, que fue tomada durante un viaje de su rival a Kenia en 2006.
Por su parte, Obama negó haber distorsionado los dichos de Clinton sobre salud y agregó que creía "en las palabras de la senadora Clinton, respecto a que no sabía nada de la foto".
En otro momento del debate, Clinton recordó que Obama indicó hace seis meses su intención de bombardear Pakistán, y lo criticó por su voluntad de reunirse con varios "dictadores del mundo".
Obama negó que haya dicho que quería bombardear Pakistán y aclaró que "lo que dije es que si tenemos información de inteligencia contra (Osama) Ben Laden u otro jefe de Al-Qaeda y Pakistán no tiene la voluntad o la capacidad de atacarlos, entonces nosotros deberíamos de atacarlos".
En otro momento del debate, Obama cuestionó a Clinton por haber votado la invasión de Irak en 2002 en el Senado, y la ex primera dama recordó que desde que el senador afroamericano ingresó al Senado, en enero de 2005, "ambos hemos votado las mismas leyes" de financiación de la guerra.
Sin embargo, Clinton reconoció poco después que "fue un error" haber votado a favor de la guerra. Otro tema sensible para los estadounidenses es el de la salud y allí también se marcaron las diferencias entre ambos candidatos.
Clinton indicó que "la diferencia con el senador Obama es que yo sé que si no es por mandato, las compañías de salud privado van a usar tácticas para dejar a la gente sin cobertura de salud".
Por su parte, Obama aseveró que "todavía no sabemos cómo va a hacer la senadora Clinton para aplicar su mandato" y criticó a la ex primera dama por señalar que su plan dejará sin cobertura de salud a 15 millones de personas, a lo que la ex primera dama respondió que la acusación era "imprecisa".
Tuvo también especial tratamiento el acuerdo de libre comercio de América del Norte (NAFTA), sobre todo porque ambos sabían perfectamente dónde estaban: en Cleveland, la mayor ciudad de Ohio, un estado eminentemente industrial que sufrió una gran pérdida de empleos en los últimos años, lo que muchos votantes atribuyen a ese tratado.
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