Ahmadineyad reiteró que su país nunca producirá o usará armas atómicas.
La Unión Europea (UE) ha propuesto a Irán que reduzca el enriquecimiento de uranio a cambio de suavizar las sanciones internacionales, informó el vocero de la UE para Asuntos Exteriores, Michael Mann.
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Mann hizo este anuncio durante una rueda de prensa en Bagdad, donde se celebra una reunión del Grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, China, Francia, Reino Unido, Rusia y Estados Unidos más Alemania) con Irán.
Mann precisó que la UE ha propuesto disminuir el enriquecimiento de uranio del 20 % al 5 % a la República Islámica, a cambio de aliviar las sanciones.
El portavoz de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, expresó su esperanza de que las negociaciones tengan un resultado positivo para la seguridad mundial y de que haya un avance en el contencioso nuclear iraní.
Los iraníes, por su lado, presentaron una "contrapropuesta en cinco puntos", según indicó un miembro de su delegación.
"Nuestras propuestas se basan en el Tratado de No Proliferación, el principio del 'paso a paso' y la reciprocidad aceptados en Estambul", en una reunión celebrada a mitad de abril, explicó el representante, aunque evitó brindar mayores detalles.
La reunión se desarrolla en el Palacio de Huéspedes, en el centro de la fortificada Zona Verde de Bagdad.
El encuentro se celebra después de que el director general de la agencia nuclear de la ONU, Yukiya Amano, explicase ayer en Viena, a su regreso de una visita a Teherán, que "se ha tomado la decisión con (el negociador iraní, Said) Jalili de firmar un acuerdo. Siguen existiendo algunas diferencias pero no serán un obstáculo".
Al mismo tiempo, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, reiteró que su país nunca producirá o usará armas atómicas o de otro tipo de destrucción masiva, en un acto público en la provincia occidental de Lorestán.
En un acto en recuerdo de los miles de muertos iraníes en ataques con armas químicas durante la guerra entre Irán e Irak (1980-88), Ahmadineyad recalcó que "sobre la base de la enseñanza del Islám y las órdenes religiosas de nuestro líder supremo (el ayatolá Ali Jamenei), la producción y uso de estas armas está prohibida".
Para el gobernante, la eliminación de las armas de destrucción masiva es, "de acuerdo con los principios del Islám, un objetivo sagrado que garantizará la seguridad de la especie humana, por lo que deben colaborar en ello todos los países del mundo".
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