El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, al Parlamento un proyecto de ley que busca impulsar la llegada de capital extranjero al país. La iniciativa es la primera de un conjunto de reformas con las que el mandatario pretende modificar el rumbo económico seguido durante las dos décadas anteriores.
Paz, un dirigente de centroderecha que asumió el poder en noviembre pasado, cuestionó de manera reiterada las gestiones de Evo Morales, quien gobernó entre 2006 y 2019, y de Luis Arce, presidente entre 2020 y 2025. Según el mandatario, recibió un Estado marcado por la burocracia y la corrupción, además de inversiones públicas millonarias que no se tradujeron en resultados económicos. Para describir la situación, llegó a comparar al aparato estatal con una "cloaca de dimensiones extraordinarias".
Bolivia busca atraer inversión extranjera con nuevos incentivos
El proyecto contempla 103 artículos y se estructura sobre tres ejes principales. El primero apunta a modificar el lugar que ocupa el sector privado en la economía boliviana y facilitar su participación. "Hoy por hoy la inversión es el hecho atípico en Bolivia", afirmó este martes el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, durante una conferencia de prensa.
El gobierno sostiene que la inversión extranjera directa representa entre el 20% y el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) en otros países de la región, mientras que en Bolivia se ubica apenas entre el 2% y el 3%.
Los otros dos pilares de la propuesta están relacionados con la creación de incentivos y un nuevo esquema regulatorio destinado a ofrecer mayor seguridad, estabilidad y confianza a quienes decidan invertir en el país. Espinoza señaló que uno de los principales objetivos es reforzar la seguridad jurídica, después de años en los que los gobiernos de izquierda otorgaron al Estado un papel predominante en la economía.
Durante la administración de Morales, el Estado boliviano tomó el control de empresas de hidrocarburos, electricidad, telecomunicaciones, pensiones y minería que anteriormente estaban en manos de compañías extranjeras. Con la llegada de Paz al poder, el gobierno planteó un cambio de orientación y buscó recuperar el interés de inversores occidentales bajo la premisa de que "la ideología no da de comer".
Durante los gobiernos de Morales y Arce, Bolivia estrechó sus vínculos con países como Cuba, Venezuela, China y Rusia, mientras se distanció de buena parte de la inversión privada internacional.
La nueva iniciativa es apenas el comienzo del programa económico que impulsa Paz. El Ejecutivo anticipó que próximamente enviará al Parlamento otros proyectos vinculados con sectores estratégicos como los hidrocarburos, la minería, la electricidad y el litio.
El paquete de medidas llega mientras Bolivia intenta revertir una crisis económica que el gobierno considera la más grave de los últimos 40 años.