Los prefectos de seis de los nueve departamentos de Bolivia decidieron "romper relaciones" con el gobierno de Evo Morales, por lo que suscribieron en la noche del sábado un documento tras una reunión realizada en Trinidad, al norte de La Paz.
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Los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija, Cochabamba y La Paz rechazan los intentos del gobierno de aprobar una ley de fiscalización de la gestión prefectural.
"Romper la relación con el Poder Ejecutivo Nacional. No concurrir a ninguna convocatoria que realice el Presidente de la República, en tanto no se modifique la línea gubernamental de vulneración de la ley y desestabilización institucional de las autoridades elegidas por el voto popular", destaca el documento de Trinidad que fue divulgado el domingo.
El presidente Evo Morales, en la misma ciudad, criticó la decisión de los prefectos y defendió la propuesta de fiscalización que plantea su viceministro de Descentralización, Fabián Yaksic.
"Si hay transparencia en el manejo de la plata del pueblo (...) ninguna de las autoridades nacionales debemos tener miedo al pueblo y a sus instituciones", dijo en una sesión por el aniversario del departamento de Beni.
El proyecto de ley de fiscalización al trabajo de los prefectos surgió ante "la ausencia de un mecanismo que permita controlar el trabajo prefectural".
Los seis prefectos que responden a partidos de la oposición también rechazaron la decisión del Movimiento Al Socialismo (MAS) de imponer su mayoría en la asamblea constituyente que sesiona en la ciudad de Sucre, donde se aprobó el pasado viernes un reglamento de votación clave para la redacción de la nueva constitución política de Bolivia.