El Partido Conservador llamó al primer ministro británico, Gordon Brown, a reforzar la presencia militar en Malvinas luego de las medidas adoptadas por la Argentina contra la exploración petrolera en las islas.
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El gobierno del Partido Laborista no accedería al pedido de la oposición debido a que considera que las actividades en Malvinas no se verán afectadas y tampoco quiere aumentar la escalada con la Argentina, según un diplomático citado por el Financial Times.
"Los Tories (Partido Conservador) llamaron a Gordon Brown a desplegar barcos de guerra en la región para asegurar que no haya duda de la decisión británica de llevar adelante la exploración petrolera", aseguró el diario.
En ese marco, William Hague, representante de asuntos exteriores de los conservadores, consideró que "debería ser dejado completamente en claro que la búsqueda de petróleo en las Falklands (Malvinas) es totalmente legítima y que no se verá afectada por ninguna amenaza o interferencia de Argentina".
Pero el diplomático citado por el FT señaló que el Gobierno quiere "avanzar con la exploración, y mantener una buena y constructiva relación con Argentina".
Por su parte, el secretario de Estado de Relaciones Exteriores para Latinoamérica, Chris Bryant declaró que el Gobierno "está siguiendo de cerca la situación pero no va a reaccionar a cada acontecimiento en Argentina".
Antes del reclamo de fortalecimiento militar en el Altántico Sur parlamentarios británicos habían instado al ministerio de Relaciones Exteriores a convocar al embajador de Argentina tras un nuevo decreto que obligará a pedir autorización a este país a los barcos que quieran atravesar sus aguas rumbo a las Malvinas.
"Espero que el secretario del Foreign Office convoque al embajador y le diga que esto es inaceptable", declaró Andrew Rosindell, secretario del grupo mixto parlamentario sobre las Malvinas.
"Han pasado 28 años desde la guerra", agregó el diputado conservador, "y se ha dejado claro a Argentina que no tiene nada que decir sobre las Falklands - nombre por el que los británicos conocen a las Malvinas - o sus aguas territoriales, y que no deben tratar de interferir en ellas".
El parlamentario calificó el decreto dado a conocer el martes por el gobierno argentino de "típica estratagema política" ligada a la disputa que el país sudamericano mantiene con Gran Bretaña por los derechos de explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur.
"Cualquier intento de Argentina de reclamar algún tipo de derecho de soberanía sobre esa región es algo que debemos tomar muy en serio", afirmó.
El presidente del grupo, Nicholas Winterton, señaló por su parte que pediría una reunión con funcionarios del ministerio cuando el Parlamento retome sus actividades la próxima semana, para hablar del decreto que calificó de "patético e inútil" dado que, según él, Argentina no tiene ninguna jurisdicción sobre las islas que Gran Bretaña ocupa desde 1833.
"Los argentinos están librándose nuevamente a una conducta hostil, aunque hasta ahora sólo en palabras, contra un vecino amigo", agregó Winterton.
Horas antes, Buenos Aires había dado a conocer un nuevo decreto firmado por la presidenta Cristina Kirchner que obligará a pedir permiso a las autoridades a "todo buque que se proponga transitar entre puertos ubicados en Argentina continental y puertos ubicados en las Islas Malvinas, o atravesar aguas jurisdiccionales argentinas en dirección a estos últimos".