Jerusalén (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El líder del partido Kadima, Ehud Olmert, ganador en las elecciones legislativas del martes, comenzó ayer a explorar las diferentes posibilidades para formar una coalición estable que le permita gobernar y aplicar su ambicioso plan de retirada parcial de Cisjordania.
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El recién creado Kadima («Adelante»), que se presentaba por primera vez a los comicios, obtuvo 28 escaños sobre un total de 120, seguido de los laboristas, con 20 diputados; el partido ortodoxo sefaradí Shas, con 13; el partido de derecha nacionalista dura Israel Beiteinu, con 12; y el Likud, dirigido por Benjamin Netanyahu, con 11.
El presidente de Israel, Moshe Katsav, iniciará formalmente las consultas con los partidos representados en el Parlamento el próximo domingo. Con estos resultados, está claro que Olmert, de 60 años, será el encargado de formar un nuevo gobierno y sustituir al ex primer ministro Ariel Sharon.
El presidente estadounidense, George W. Bush, felicitó a Olmert por la victoria de su partido en una conversación telefónica y lo invitó a visitarlo en Washington cuando desee.
Coalición
Según analistas, Kadima podría formar una alianza con los laboristas, con el partidolaico de izquierda Meretz,que cuenta con cuatro escaños, e incluso con una formación que representa a los jubilados, con siete asientos, o el partido Shas.
Frente a ellos quedarían el Likud, Israel Beiteinu y otros partidos minoritarios, como la Unión Nacional ( nacionalistas religiosos), que consiguió nueve escaños; el Judaísmo Unificado de la Torah ( ortodoxo), con seis; y las tres listas árabes, con un total de 10 diputados.
«Está claro que las elecciones del martes no convirtieron a Olmert en un líder nacional, y la credibilidad que el público le dio fue limitada», matizó un editorial del diario «Maariv», subrayando lo ajustado de su victoria.
Para la prensa israelí, la jornada electoral quedará en el recuerdo como la de la caída de Netanyahu y el ascenso de Avigdor Lieberman ( líder de Israel Beiteinu) y los jubilados.
«Fue la última venganza de Sharon. El yace entre la vida y la muerte en una cama de hospital, pero el Likud está en una situación similar. Ahora comienza finalmente la hora de Olmert», aseguró el politólogo Amnon Dankner.
El martes, tras conocer su victoria, Olmert subrayó su deseo de establecer nuevas fronteras para Israel, pero aseguró que le gustaría hacerlo en armonía con sus vecinos palestinos, con negociaciones que permitan la creación de su Estado.
Exigencia
Sin embargo, exigió primeroque éstos renuncien «al terrorismo» ya que, si no, los israelíes se verán obligados a tomar medidas unilaterales de separación territorial.
Con sus palabras, el futuro jefe de Gobierno tradujo el sentimiento de una mayoría de los israelíes, que desean un gobierno que lleve a cabo una retirada parcial de Cisjordania.
Siguiendo la misma línea abierta por Sharon en Gaza, Olmert propuso durante la campaña desmantelar todos los asentamientos situados al exterior de la valla de seguridad que Israel construye desde 2003 a lo largo de Cisjordania, pero mantener los grandes bloques que están incluidos dentro de su trazado. De esta forma, la valla será una especie de frontera de hecho.
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