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13 de diciembre 2007 - 00:00

Buscaba Lula anoche evitar seria derrota en el Senado

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Garibaldi Alves Filho, nuevo presidente del Senado brasileño. La sesión sobre prórroga del impuesto al cheque fue su complejo primer test.
San Pablo (EFE, AFP, ANSA) - El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva libraba al cierre de esta edición una batalla en el Senado para prorrogar el llamado impuesto al cheque, considerado crucial para las necesidades del presupuesto de Brasil.

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Los senadores debían votar anoche si renovaban en primera votación la vigencia de la llamada Contribución Provisoria de los Movimientos Financieros (CPMF), un impuesto que grava principalmente los cheques y garantiza una recaudación de unos 40.000 millones de reales (22.700 millones de dólares). Según analistas se trataba de la mayor pelea política de Lula en la Cámara alta desde que inició en enero su segundo mandato.

El proyecto de renovación de la CPMF precisaba de tres quintos del Senado, 49 votos, un número «mágico» que tanto el gobierno como la oposición se habían encargado de recalcular sin cansancio. Como el oficialismo tenía apenas 47 votos garantizados,varios integrantes de la alianza pidieron el uso de la palabra durante el debate para darle algo más de tiempo al gobierno en sus negociaciones con senadores opositores.

Lula buscó puntualmente convencer al bloque del Partido Social Demócrata (PSDB) y el conservador Demócrata (DEM), añadiendo al proyecto que 100% de lo reacaudado sería destinado a la salud pública hasta 2010.

El jefe del bloque de la alianza oficialistaen el Senado, Romero Jucá, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), admitió que el gobierno de Lula «tenía un 98% de posibilidades de perder». «Pero la bomba de tiempo por falta de fondos recaerá en los gobernadores y alcaldes y no en Lula.»

En ese contexto de tensión, el senador Garibaldi Alves Filho fue elegido ayer presidente de la Cámara alta en reemplazo a Renán Calheiros, que dejó el cargo envueltoen denuncias de corrupción que originaron la peor crisis del Legislativo en los últimos años. «Vamos a recuperar la imagen del Senado federal. No se debería haber permitido que el Senado llegara a este punto de desprestigio», dijo Alves en su primer contacto con la prensa.

Garibaldi Alves es miembro del PMDB y recibió el respaldo de 68 de los 81 miembros del Senado. La votación transcurrió en un clima distendido, en contraste con las sesiones tensas que habían precedido a la caída de Calheiros.

Sin embargo, Alves tampoco está libre de sospechas. El diario «Folha de Sao Pablo» publicó que es investigado por la Fiscalía del estado de Rio Grande do Norte, en un caso sobre desvío de fondos públicos. El flamante jefe del Senado también está ligado políticamente al dirigente Fernando Freire, que la semana pasada fue detenido acusado de haber empleado dinero del Estado en una campaña, informó el diario.

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