Cumpleaños y crisis: George W. Bush pasó ayer su cumpleaños número 60
respondiendo preguntas sobre la crisis con Corea del
Norte. Igual, se dio tiempo para bromear: "Déjenme decirles esto: tener 60 es mucho más
juvenil de lo que parece", dijo.
Naciones Unidas y Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Estados Unidos presionó ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU para que se apruebe el borrador de resolución presentado por Japón que posibilita sanciones e inclusive una acción militar contra Corea del Norte tras el lanzamiento de misiles de largo alcance por parte de ese país. Sin embargo, el cuerpo seguía dividido por la oposición de China y Rusia, dos miembros permanentes que tienen derecho a veto.
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En el documento, que también cuenta con el apoyo del Reino Unido y Francia, se exige a Pyongyang «cesar de inmediato el desarrollo, las pruebas y el despliegue de misiles» y a reafirmar la moratoria unilateral decretadaen 1999 y violada luego. Redactada bajo el Capítulo VII de la Carta de la ONU, la resolución también obliga a los Estados miembros a «impedir la transferencia de recursos financieros, materiales y tecnología» que puedan ser usados para la fabricación de misiles y programas de armas de destrucción masiva.
El Capítulo VII le confiere a la resolución un carácter obligatorio y abre el camino a sanciones económicas más contundentes y, en un caso extremo, a la intervención militar.
En la resolución también se exhorta a la dictadura comunista norcoreana a volver «de inmediato y sin condiciones» a las conversaciones a seis bandas (EE.UU. las dos Coreas, Rusia, China y Japón) y a volver al Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. El embajador de EE.UU. ante la ONU, John Bolton, se mostró optimista dado el apoyo que recibió el proyecto de resolución japonés de trece de los quince miembros del Consejo. «El apoyo sigue siendo abrumador a favor de enviar un mensaje claro de condena al lanzamiento de misiles y para tomar medidas firmes como respuesta.»
Desde un principio Moscú y Pekín expresaron su preferencia por una declaración presidencial, que no es vinculante y que se debe adoptar por consenso, en lugar de una resolución.
Por primera vez desde que se produjeron los lanzamientos, Corea del Norte -que tiene también armas nucleares- reconoció que ayer efectuó pruebas de misiles y anunció la continuación de los disparos, declarándose dispuesta a responder «vigorosamente» a eventuales sanciones internacionales. «El lanzamiento exitoso de misiles esta vez forma parte de nuestros ejercicios militares normales, que tienen por objetivo reforzar nuestras capacidades de legítima defensa», según un comunicado del ministerio norcoreano de Relaciones Exteriores. «Si alguien nos presiona, nos veremos en la obligación de responder por acciones físicas aun más vigorosas», amenazó el régimen comunista.
El martes, Corea del Norte efectuó seis lanzamientos de misiles de corto y mediano alcance y un séptimo (Taepodong-2) de 6.700 km de alcance, suficiente para llegar a Alaska o Hawaii. Todos los misiles cayeron en el mar del Japón.
Ante la negativa de Pyongyang de detener sus planes misilísticos, George W. Bush dijo que en el conflicto es necesario «esperar lo mejor y prepararse para lo peor». El presidente norteamericano, al ser consultado sobre la cuestión, añadió que Estados Unidos «se toma en serio» la «amenaza» norcoreana, que comporta también un riesgo de proliferación nuclear.
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