Ehud Olmert, ayer durante una reunión con legisladores. A raíz de la guerra en el Líbano,
el premier israelí pospuso sin fecha su plan de desalojo de asentamientos en Cisjordania,
punto principal de su plataforma electoral para los comicios de marzo último.
Jerusalén (EFE, Reuters, ANSA, AFP) - El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, anunció ayer la suspensión del proyecto de repliegue de Cisjordania -pieza central del programa con el que ganó las elecciones generales en marzo último- porque, tras la guerra del Líbano, no es lo más indicado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Olmert hizo el anuncio ante el Comité de Asuntos Exteriores y de Defensa de la Knesset (parlamento) que investiga la actuación y posibles fallas del gobierno y del ejército en la conducción de la guerra del Líbano.
En repetidas ocasiones, el primer ministro ha contestado a quienes acusaban a su gobierno de incompetencia en la guerra criticando la actuación de administraciones anteriores a la suya porque dejaron que el grupo chiita libanés Hizbollah se armara desde el momento en que Israel se retiró del Líbano, en 2000.
Fortalecimiento
Durante la reciente contienda quedó patente hasta qué punto Hizbollah se fortaleció en esos años, lo que hizo que perdiera popularidad la idea de una retirada unilateral de Cisjordania a partir de la cual, según se insinuó en la campaña para las elecciones de marzo, Israel podría separarse de los palestinos.
Además, pese a la retirada de Gaza, vista como muy exitosa en su momento, Israel sigue empeñado en esa región donde, a raíz del secuestro de uno de sus soldados, lanzó una operación militar.
Así las cosas, Olmert declaró ayer ante el Parlamento que el plan de « desconexión», con el que había logrado el voto de muchos israelíes, «ya no es adecuado».
Incluso al comienzo de la guerra del Líbano, Olmert defendió el plan, lanzado inicialmente por el ex premier Ariel Sharon, hoy en coma, y hasta llegó a augurar que el conflicto con Hizbollah daría más fuerza al proyecto.
Pero rápidamente, dentro de su propio partido Kadima («Adelante», creado por Sharon tras irse del Likud por el rechazo de este partido a la salida de Gaza) empezaron a surgir dudas sobre la oportunidad de retirarse de Cisjordania.
«Después del último mes, ha quedado claro que el concepto de unilateralidad es inservible», declaró a mediados de agosto el diputado de Kadima David Tal, antes de afirmar que la mitad de los diputados del partido compartía esa opinión.
Cuatro días después de la entrada en vigor del alto el fuego en el Líbano, el 14 de agosto, Olmert empezó a su vez a reconocer que la retirada de Cisjordania no era lo más urgente.
En ese sentido, el abandono de la «unilateralidad» podría vincularse con otra definición de ayer de Olmert, quien dijo querer dialogar con el presidente de la Autoridad Palestina,Mahmud Abbas (Abu Mazen).
«No tenemos otro problema más urgente que el palestino. Quiero mantener un diálogo con Abu Mazen», declaró el premier a la prensa tras la reunión con los parlamentarios (ver aparte).
El llamado «Plan de Convergencia» preveía evacuar a 70.000 colonos judíos de las partes de Cisjordania más alejadas del territorio israelí reconocido por la ONU, y reagrupar tres grandes bloques de asentamientos cercanos.
Objetivo final
Aunque, en principio, el plan sólo se hubiese aplicado de no encontrar Israel un socio palestino con el que negociar una solución concertada, el primer ministro había indicado varias veces que ese socio no estaba a la vista y que el programa se empezaría a poner en marcha unilateralmente este mismo año. El objetivo final de Israel era la fijación definitiva de sus fronteras.
Ayer, ante el Comité de Exterioresy Defensa, Olmert declaróque la prioridad para Israel ahora es la cuestión palestina y que sería « necesario» restablecer el diálogo. Dos emisarios del primer ministro israelí viajaron anoche a Washington para poner al tanto a la administración de George Bush de que Olmert ha cancelado sus planes para una retirada unilateral de parte de Cisjordania, informó la radio pública israelí.
Paralelamente, sin embargo, el gobierno sacó precisamente ayer a concurso la construcción de 690 viviendas en dos asentamientos de Cisjordania.
El concurso, organizado por el Ministerio de Construcción y Vivienda, incluye los asentamiento de Betar Ilit, al oeste de Belén y habitado por judíos ortodoxos, y de Maale Adumim, al nordeste de Jerusalén.
Maalé Adumim y Betar Ilit son dos de los tres grandes bloques de asentamientos que Israel habría anexionado, según el plan abandonado ayer por Olmert. El tercero es el de Ariel, junto a la ciudad palestina de Naplusa.
Dejá tu comentario