«De aquí en adelante -dijo hoy Cardoso en sus últimas palabras como mandatario-, el pueblo brasileño tiene que seguir firme, creyendo en Brasil: un Brasil democrático, un Brasil progresista.» Aseguró que dejaba el gobierno «muy emocionado», y consideró que había cumplido su misión. «Por lo menos, hice lo que pude», dijo a los periodistas.
Cuando se le pregunta por sus mayores logros durante sus dos mandatos consecutivos, Cardoso suele responder: «Hemos reformado el Estado e insertado a Brasil en la economía mundial con unas razonables condiciones de competitividad».
En el haber de la era Cardoso, los analistas colocan la relativa estabilidad que alcanzó la economía; la privatización de las áreas bancaria, de telecomunicaciones y energía; la apertura y desarrollo del sector petrolero; y la creación de condiciones para el ingreso de capitales extranjeros.
Dejá tu comentario