Obiols aseguró que el grueso de los trabajadores extranjeros que permanece en España de forma irregular cruzó legalmente la frontera con un visado de turista.
«Entran miles de latinoamericanos con visado de turista y sólo una parte de ellos regresa a su país, el resto se queda de vacaciones perpetuas y esto quiere decir que hay un mal control, porque no todo el mundo viene de turista», subrayó Obiols.
El responsable de Inmigración del gobierno catalán admite que es difícil establecer un control estricto de estas entradas en los aeropuertos y reclamó que la vigilancia se realice en las embajadas españolas en el exterior, encargadas de conceder los visados. En su opinión,
De los 313.620 ciudadanos extranjeros que residen legalmente en la región de Cataluña, cerca de 150.000 son latinoamericanos.
Respecto de la contratación de trabajadores extranjeros en origen mediante el denominado «contingente», que se ha aplicado en España por primera vez este año, Obiols señaló que «ha funcionado muy mal: es un sistema largo y pesado para el empresario que necesite mano de obra, y de hecho el Gobierno ha reconocido su propio fracaso».
El responsable de Inmigración se mostró confiado de que parte de estas deficiencias se podrán corregir gracias a la reforma legal que prepara el Ejecutivo que preside