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9 de noviembre 2007 - 00:00

Cedió Musharraf: llamará a elecciones en febrero

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El hombre fuerte de Pakistán, Pervez Musharraf, dio ayer un paso atrás y cedió a los reclamos internacionales de restaurar la transición democrática en el país.
Lahore (EFE, AFP, Reuters) - El presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, garantizó ayer que abandonará el mando del Ejército antes de jurar un nuevo mandato presidencial y que habrá elecciones generales en el país a mediados de febrero de 2008.

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Tras días de fuertes presiones internacionales para que respetara sus compromisos y con la amenaza de protestas de la oposición, Musharraf dio parcialmente marcha atrás en sus planes al prometer que retomará el proceso de transición democrática roto el pasado sábado, cuando impuso el estado de excepción.

Según la agencia estatal «APP», el presidente hizo el anuncio a periodistas tras presidir una reunión del Consejo de Seguridad Nacional.

«El presidente dijo que estaba comprometido con la celebración de elecciones generales y con la transición a un mando civil completamente democrático en el país», según la agencia.

El Consejo de Seguridad reúne a los principales líderes políticos y mandos militares del país y había sido convocado para analizar la situación después de cinco días de suspensión de las garantías constitucionales.

  • Llamada

    Musharraf había recibido una llamada del presidente de EE.UU., George W. Bush, quien le dejó claro que «no se puede ser a la vez presidente de un país y jefe de los militares», según dijo el propio Bush el miércoles durante una rueda de prensa en Washington con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy.

    El autogolpe dado el sábado último por Musharraf desató una avalancha de críticas internacionales, pues supuso la ruptura de sus compromisos para una transición a la democracia en Pakistán, cuyo mando asumió en un golpe de Estado en 1999.

    EE.UU. y el Reino Unido habían patrocinado un acuerdo entre Musharraf y la líder del principal partido de la oposición, Benazir Bhutto, que regresó al país el pasado 18 de octubre después de ocho años y medio en el exilio. El acuerdo, por el que Bhutto facilitó la reelección de Musharraf como presidente en la votación parlamentaria del 6 de octubre, incluye que el general cuelgue su uniforme y la celebración de elecciones para un nuevo Parlamento, previstas en principio para la primera quincena de enero.

    No obstante, el pacto estaba pendiente de varios fallos de la Corte Suprema: uno sobre la validez de la candidatura presidencial de Musharraf y otro sobre la constitucionalidad de la amnistía que concedióa Bhutto para que retornaraa Pakistán.

    Cuando el presidente declaróel estado de excepción, lo justificó por la ola de atentados islamistas que padece el país y las «interferencias» del Poder Judicial en los asuntos del Ejecutivo.

    Pakistán, valioso aliado de EE.UU. en la guerra contra el terrorismo, es el único Estado musulmán dotado con armas nucleares. El desvelo de Occidente es que la insurgencia pro talibán y de Al-Qaeda logre forzar un cambio de régimen en el país, poniendo dichas armas a disposición de grupos terroristas.

    Entre los miles de arrestos preventivos efectuados en los últimos días, están los de varios magistrados de la Corte Suprema, tribunal que el régimen está ahora intentando reconstituir a la medida de Musharraf, con jueces que validen su candidatura, según los analistas.

    El fiscal general, Malik Qayyum, dijo ayer al canal Dawn TV que la nueva Corte verá reducido su número a 13 jueces frente a los 18 actuales, varios de los cuales se han negado a renovar su juramento ante Musharraf tras suspender éste la Constitución.

    Qayyum mantuvo que, en una reunión anoche con diputados de la gubernamental Liga Musulmana de Pakistán (PML), Musharraf aseguró que el período de excepción será «mínimo» y que la fecha de las elecciones se anunciará cuando la nueva Corte se pronuncie sobre la validez de su candidatura.

  • Evolución

    De acuerdo con el fiscal, el estado de excepción se levantará «en un período mínimo de un mes y un máximo de dos», en función de cómo evolucione la situación en el país y las «negociaciones» con los medios de comunicación para desarrollar un código de conducta.

    El presidente de la PML, Chaudhry Shujaat Hussain, insistió en rueda de prensa en que el estado de excepción terminará «muy pronto» y las legislativas se celebrarán en febrero.

    EE.UU. se declaró satisfecho por la «aclaración» de Musharraf sobre la fecha de las elecciones legislativas, aunque le pidió tomar medidas adicionales para restablecer la democracia.

    «Creemos que es una buena cosa que el presidente Musharraf haya aclarado la fecha de las elecciones para el pueblo paquistaní», dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.

    Pero Bhutto tachó de «vago» e insuficiente el anuncio y exigió al hombre fuerte del país que abandone la jefatura del Ejército en una semana.

    «Queremos una fecha electoral, queremos una fecha de retirada» del mando de las Fuerzas Armadas, afirmó la principal líder de la oposición, citada por el canal privado Geo TV.
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