Con vaticinios de victoria, los principales candidatos a presidente de Venezuela, el oficialista Nicolás Maduro y su rival Edmundo González, cerraron este jueves sus respectivas campañas electorales. El domingo 28 de julio poco más de 21 millones venezolanas y venezolanos podrán elegir a quién los gobernara entre 2025-2031.
González, candidato por la principal alianza opositora Plataforma de la Unidad Democrática (PUD), encabezó el multitudinario cierre de campaña en Caracas junto a la líder opositora Corina Machado, quién está impedida de presentarse a las elecciones. "Vamos a ganar y vamos a cobrar y confiamos en que nuestra Fuerza Armada haga respetar la voluntad de nuestro pueblo. Millones de venezolanos quieren un cambio", dijo González.
González, un exdiplomático de 74 años, heredó el caudal de apoyo de Machado, una líder opositora muy popular a quien se le ratificó en enero una inhabilitación para ocupar un cargo público a pesar de una contundente victoria en la primaria de la oposición en octubre. “El domingo seremos testigos del cambio”, afirmó.
"¡Sí se puede, sí se puede!", gritaba la gente al paso del camión tarima desde el que saludaban ambos. "¡Viva Venezuela libre!", gritó Machado ante la multitud mientras le alzaba la mano derecha a González. "¡Estamos listos para votar y ganar!", añadió. "La ventaja que tenemos es histórica", aseguró González más temprano.
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A quienes nos han seguido desde siempre les doy las gracias por la fuerza victoriosa de todos los años, a quienes aún se están decidiendo les pido confianza, su voto de confianza", dijo Nicolás Maduro, candidato del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela, en un video grabado en su despacho presidencial del palacio de Miraflores en Caracas, capital de Venezuela. "Soy la garantía de paz y estabilidad", añadió. Más tarde, encabezó el cierre en Maracaibo.
Interés internacional
Sobre estas elecciones en Venezuela están puestas miradas de los principales países del mundo y, en particular, de Estados Unidos y las naciones sudamericanas. Incluso el presidente de Brasil, Lula Da Silva, ha instado a Nicolás Maduro para que acepté los resultados de las elecciones, sea cual sea.
La desafortunada frase de Maduro, donde señala que puede haber "un baño de sangre" y una "guerra civil" si pierde el domingo, varios países expresaron su preocupación. "Cualquier represión y violencia política es inaceptable" en Venezuela, advirtió este jueves el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby.
"Apoyamos las elecciones pacíficas, que esperamos y deseamos se celebren el domingo, unas elecciones que reflejen la voluntad y las aspiraciones del pueblo venezolano a un futuro más democrático, estable y próspero", agregó Kirby.
Por su parte, Lula Da Silva, fue categórico con su par venezolano: “Maduro debe aprender que cuando se gana uno se queda, cuando se pierde uno se va”. En la misma línea, el mandatario chileno, Gabriel Boric, llamó al Gobierno de Venezuela a garantizar elecciones transparentes: “no se puede amenazar bajo ningún punto de vista con baños de sangre sino que lo que reciben los mandatarios y los candidatos son baños de votos que respetan la soberanía popular y deben ser respetados”, advirtió.
No todas son críticas a Maduro. El líder boliviano y expresidente, Evo Morales, dijo que "Maduro está bien, va a ganar las elecciones". Pero advirtió del peligro de injerencias extranjeras. "Lo que están preparando es una acción internacional para decir que había fraude, que había violencia. Ah, y puede haber muertos, por supuesto", señaló.
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