El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó este lunes que su gobierno lleva a cabo "conversaciones exploratorias" con miras a un diálogo de paz con la guerrilla comunista FARC, alzada en armas desde hace más de 40 años, cuyos resultados se conocerán en los próximos días.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Desde el primer día de mi gobierno he cumplido con la obligación constitucional de buscar la paz. Se han desarrollado conversaciones exploratorias con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) para buscar el fin del conflicto", dijo Santos en una alocución a la nación transmitida por la TV.
El presidente señaló que las fuerzas militares colombianas no cesarán sus operativos ni disminuirán su presencia en el territorio nacional mientras se lleven a cabo los contactos con la guerrilla.
Igualmente, dijo conocer el interés de la guerrilla guevarista Ejército de Liberación Nacional (ELN) en participar de esas "conversaciones dirigidas a poner fin a la violencia" y se mostró abierto en que formen parte de un eventual diálogo.
Santos indicó que las tres premisas básicas para estas conversaciones serán que "vamos a aprender de los errores del pasado para no repetirlos; cualquier proceso tiene que llevar al fin del conflicto, no a su prolongación; y se mantendrán las operaciones y la presencia militar sobre cada centímetro del territorio".
El presidente no detalló en qué lugar se han adelantado las conversaciones ni quiénes han participado en ellas. "En los próximos días se darán a conocer los resultados de los acercamientos con las FARC", se limitó a decir.
Versiones filtradas por la prensa indicaron que los contactos se han llevado a cabo en Cuba, con facilitación de Venezuela, y que proseguirían en una siguiente etapa en Noruega a partir de octubre.
La posibilidad de que por primera vez en una década se inicien negociaciones de paz irrumpió en el debate público la semana pasada cuando el expresidente Alvaro Uribe (2002-2010) aseguró que los contactos existían e identificó a algunos de sus participantes.
Uribe y los políticos afines a él rechazan que éste sea momento para el diálogo, y aseveran que se debe intensificar el combate a las FARC.
En los últimos años, la guerrilla ha perdido control territorial y ha visto caer a sus máximos líderes, 'Mono Jojoy' y 'Alfonso Cano', pero sigue muy activa en determinadas zonas de Colombia con una nueva estrategia de ataques con explosivos que también causa estragos entre la población civil.
En el Partido de la U (oficialista) se han escuchado voces a favor y en contra de los acercamientos mientras que los líderes del Partido Liberal y del izquierdista Polo Democrático Alternativo dieron su respaldo al presidente si decide buscar una salida negociada al conflicto armado de casi medio siglo.
También manifestó su apoyo al diálogo la ex senadora liberal Piedad Córdoba, facilitadora de la liberación unilateral de secuestrados por parte de las FARC.
Este lunes, el fiscal general, Eduardo Montealegre, declaró que Colombia "debe avanzar hacia un proceso de paz".
"La salida al conflicto colombiano no está por la vía de las armas. La superación de este conflicto de tantas décadas es a través de un proceso de paz. La paz es un deber y un derecho constitucional", afirmó Montealegre a la emisora W Radio.
El funcionario recordó que Santos cuenta desde junio con un marco jurídico para la paz que le otorga "unos instrumentos enormes para sentarse a negociar".
Esa reforma fue aprobada después de que en meses anteriores las FARC expresaran su voluntad de iniciar un diálogo directo con Santos y dejaran en libertad a los últimos diez uniformados que mantenían cautivos, además de anunciar su renuncia al secuestro de civiles.
En Colombia operan desde los años 1960 las guerrillas FARC, con unos 9.200 combatientes, y ELN, con otros 2.500, según cálculos del ministerio del Interior.
La última negociación de paz que concluyó en una desmovilización guerrillera fue la del Movimiento 19 de Abril (M-19) en 1990, mientras que el último proceso con las FARC se desarrolló por casi cuatro años hasta su ruptura en febrero de 2002.
Dejá tu comentario