Las fuerzas leales al líder libio Muamar Gadafi continuaron atacando las ciudades de Sintan y Misrata, en la parte oeste del país, informó Al Yazira.
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Un portavoz de los insurgentes en Sintan dijo al canal de noticias en árabe que las tropas regulares destruyeron viviendas, depósitos de agua y estaciones de suministro eléctrico. El portavoz mostró imágenes de las casas y las mezquitas dañadas.
En Misrata, las fuerzas de Gadafi bombardearon un edificio que albergaba una policlínica. Varios voluntarios resultaron heridos, según la página en twitter del grupo opositor "Feb17voices".
En esta ciudad, la tercera más grande del país, persiste además la falta de suministros médicos. Los insurgentes resisten los ataques de las tropas regulares, que rodean la ciudad desde hace una semana.
Los insurgentes, cuyo bastión se encuentra en Bengasi, confían ir conquistando todas las ciudades clave en la costa hasta alcanzar Misrata, que consideran la puerta a la capital, Trípoli. Hasta la fecha han reconquistado gran parte de Briga, puerto clave para la exportación de crudo, en el este del país.
Según Al Yazira, los insurgentes en Libia han recibido entrenamiento militar de las fuerzas especiales de Estados Unidos y Egipto. La emisora con sede en Qatar citó a una fuente insurgente no identificada, relatando cómo había recibido entrenamiento militar en una instalación clandestina en el este de Libia, donde los rebeldes se han hecho fuertes.
La fuente dijo a Al Yazira que los rebeldes recibieron un cargamento por barco de misiles Katiusha vía Egipto y que fuerzas especiales estadounidenses y egipcias viajaron a Libia para instruirlos en el uso de los misiles.
El miércoles, el diario "The New York Times" había informado que la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) desplegó agentes encubiertos en Libia para reunir información para ataques aéreos militares y para iniciar contactos con los rebeldes que buscan derrocar a Gadafi. La fuente eran funcionarios estadounidenses y británicos, no identificados.
Por su parte, Turquía evacuó a 300 personas seriamente heridas de las ciudades libias de Bengasi y Misrata, para que reciban tratamiento médico en suelo turco.
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