Washington - El presidente estadounidense, George W. Bush, condenó ayer « firmemente» el asesinato del general libanés François al-Hajj, ocurrido el miércoles, y afirmó que la injerencia de Siria y sus aliados en Líbano debe terminar.
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«Condeno firmemente el asesinato del general François al-Hajj y presento mis condolencias a su familia y a las familias de los inocentes que fueron asesinados al mismo tiempo que él», dijo Bush en un comunicado.
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